En los últimos días, en medio de una nueva embestida autocrática del gobierno, posteriormente a que Morena anunciara que designaría durante el próximo mes de junio a sus candidatos para el 2027, primero el PRI y después el PAN, dieron a conocer las estrategias para la definición de sus propias candidaturas rumbo a las contiendas comiciales del próximo año.
Lo relevante de estos hechos es que evidencian que la oposición política sí existe y ha empezado a mover sus fichas. Va quedando claro que Morena no está jugando en la cancha como si estuviera sola, sin adversarios, aun cuando hasta ahora, como proyecto político en el gobierno, siguen actuando con absoluta desfachatez para tratar de mantenerse por mucho tiempo en el poder, como si México fuera de su propiedad.
Hay muchas versiones en el sentido de que siguen acentuándose las contradicciones en el interior del gobierno obradorista presidido por Claudia Sheinbaum. Y también en relación a que hay divergencias entre ésta y su mentor, debido a que no la deja tomar ninguna decisión importante por su propia cuenta. Se dice que ésta es la razón de fondo en la decisión de Sheinbaum de buscar adelantar para el 2027 la mal llamada “revocación de mandato”, prevista en la Constitución para el 2028.
Según voces internas de Palacio Nacional, “La Doctora” –como le dicen a la señora presidenta- teme que, si va sola en la boleta electoral en 2028, “El Peje le mueva las aguas” y, con una baja participación ciudadana (como ya sucedió en el 2022), salga reprobada o sin el apoyo que dice tener según algunas encuestas hasta hoy publicadas, lo cual se leería como una derrota política para ella.
Supuestamente por eso quiere adelantar “la revocación” para el 2027 y hacer campaña para favorecerse y beneficiar a su partido. Lo cierto es que este proyecto gobernante está degradando y destruyendo la república. Piensan que pueden comportarse como si fueran dueños de México y que llegaron a la Presidencia no para gobernar para el bien del país, sino para su propio beneficio, comportándose como “nuevos ricos” con dinero malhabido.
Sin embargo, como parte esencial del escenario mundial que define muchísimas variables, tenemos las reiteradas y crecientes presiones de Donald Trump sobre el gobierno de Claudia Sheinbaum para que actúe contra los narcopolíticos de su gobierno y su partido, Morena. Pero “La Doctora” no se atreve a actuar porque ello significaría apuntar hacia y actuar contra su propio proyecto y, desde luego, contra Palenque. Es decir, Sheinbaum está entrampada, apanicada, moviéndose en aguas pantanosas, aguas con un fuerte olor a corrupción e ineptitud. Esa es parte de nuestra gran tragedia nacional.
Por ello mismo, siendo una gran noticia que el PRI, el PAN y MC, por un lado, han gritado al país entero “¡aquí estamos!”, al mismo tiempo preocupa enormemente que no haya hasta ahora la disposición de montar una mesa común para explorar la posibilidad de acuerdos, para construir lo que cada vez más se impone como exigencia nacional: la unidad opositora para terminar con esta pesadilla nacional, que ya es tragedia, del obradorismo actuando sin recato, sin vergüenza, violando la Constitución y las leyes, impidiendo persistentemente el crecimiento y el desarrollo del país.
El PRI ha sido hasta ahora el único partido nacional que ha hecho abiertamente un llamado a lograr la unidad opositora. Ha demostrado con datos reales y cifras de las últimas elecciones cómo desde el 2021 le hubiera ganado la oposición toda (PAN, PRI, PRD y MC), si hubiera ido junta, al régimen y cómo se pueden perder estados, municipios y distritos, si la oposición camina por separado en la próxima contienda.
El PAN ha dicho, hasta hoy, que ellos irán solos. Pero, como ha mencionado el reconocido analista electoral Jorge Medellín, el PAN le está imponiendo aranceles (y muy altos) a la ciudadanía, según estudios muy detallados que Jorge ha realizado en los últimos tiempos. Así lo expuso en el Foro de Ex Legisladores Federales contra la reforma electoral efectuado la semana pasada en el recinto legislativo de San Lázaro. MC, por otra parte, habiendo ganado en 2024 la gubernatura de Jalisco, allí sólo ganó un distrito electoral federal cuando de haber ido en coalición con el PRI, el PRD y el PAN, se habrían ganado todos. Insensatamente (¿o en acuerdo con Morena?), MC insiste en ir solo, apostando a crecer y ganar por su cuenta el 2030.
Las matemáticas, los números, no mienten. Dicho en términos futboleros, el balón del ’27 apenas ha empezado a rodar. Ojalá y no tengamos una cancha más dispareja que favorezca indebidamente al obradorato. Para derrotar esa pretensión de un gobierno que ya es calificado como autocracia electoral, las oposiciones debemos conformar un mismo equipo. Ese es el camino para que México gane.
