Fieles a su origen porril, o dicho elegantemente su pasado de “activistas”, altas funcionarias de la administración federal dedican horas y días para distraer la opinión pública de los desafíos que enfrenta el país, con encendidos discursos sobre inútiles temas como los agravios y crímenes de Hernán Cortés en tierra azteca hace más de 500 años, la soberanía nacional, o la exigencia de pruebas de Estados Unidos para entregarles en extradición al excelentísimo Rubén Rocha Moya y 9 de sus secuaces, en plena negociación del T- MEC, para salvarlos de comparecer ante un juez en Nueva York por temor a lo que puedan cantar por sus aportes a las campañas morenistas, incluidas las del tlatoani de Macuspana.
Distraer de temas como el retroceso económico, el récord de homicidios dolosos, las mujeres desaparecidas o la inflación sin control que golpea a los más necesitados, mientras descalifican rabiosamente a Maru Campos, gobernadora de Chihuahua, por la operación de agentes de la DEA en esa entidad, y critican la visita de Isabel Díaz Ayuso, la alcaldesa de Madrid que también es mujer, pero que, oh decepción, no es de izquierda como Cristina Fernández, la exmandataria argentina condenada en su país por corrupción, quien sí mereció ser defendida hasta con una cartulina en Barcelona.
“Ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos como nos gobernamos”, dice en tono desafiante la doctora Sheinbaum, a quien habrá que recordarle que los mexicanos NO nos gobernamos, sino que “gobierna” al país una pandilla llena de privilegios, de camionetas machuchonas, asesores, asistentes, salarios de envidia y la oportunidad de hacer negociazos al 20% o 30% de lo que se asigne, esa casta dorada de abyectos a AMLO, a quienes un tercio de los sufragantes de la elección presidencial de 2024 les dio su voto a cambio de limosnas llamadas programas sociales.
Rapiditas
Les dieron los tokens y se saltaron la Asamblea. Fue la mano de Julio Scherer, el poderoso Consejero Jurídico de AMLO la que definió el destino de la Cooperativa Cruz Azul y la continuidad del poder al interior. Desde el primer minuto, la Dirección General, a cargo de Víctor Velázquez decidió entregarle los tokens a alguien de sangre: a su prima María Alejandra Velázquez. Aun cuando continuó el mismo Director Financiero, Juan Manuel Briseño, el control de la chequera siempre ha quedado “en familia” y eso se confirmó esta semana cuando se publicaron las transferencias por 50 millones de dólares, que María Alejandra Velázquez hizo, con su sola firma, a la empresa estadounidense Bobth Trading LLC por la supuesta compra de miles de toneladas de Coque de Petróleo, que se utiliza para el proceso de fabricación de cemento.
La Familia Velázquez tiene control absoluto de la chequera, e incluso, ha quedado claro que hasta el manejo jurídico. Es público ya que Rafael Anzures fue el único firmante por parte de Cooperativa Cruz Azul, del contrato de los 50 millones de dólares de Coque de Petróleo, sin involucrar al Director Financiero ni a ninguna otra autoridad, incluido el propio Víctor Velázquez, su CEO. Es altamente complejo que la cúpula administrativa maneje la Sociedad Cooperativa, de casi 1000 socios, como si fuera una casa real europea, es decir, como una monarquía. No hay contrapesos; bueno, sí había.
Trascendió un correo electrónico en el que Juan Manuel Briseño, el Director Financiero, le escribe a Rafael Anzures sobre la urgencia de reunirse para arreglar el problema fiscal que provocó la compra con la estadounidense Bobth Trading. El riesgo de la no deducción de los 50 millones de dólares y la acreditación del IVA correspondiente, reventarían las finanzas de la Cementera. Ese correo de Diciembre 2023 habría sido la punta del iceberg de la eventual caída en desgracia de Juan Manuel Briseño. Con Velázquez en la Dirección General, María Alejandra en control de los tokens (con firma al 100% individual) y Rafael Anzures manejando todo lo legal (y sintiéndose protegido por el Compadre de su Papá, el Ministro Presidente del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX, Rafael Guerra) la triada estaba completa, pero sobraba un Ombudsman. Alguien que tuviera claro que, si se repetían los errores de Billy Álvarez, entonces el relevo en La Cruz Azul no habría tenido sentido alguno.
Pues el mail de Briseño, aparentemente, fue la gota que derramó el vaso de los dueños del poder. A finales de Enero 2024, Briseño era abordado por una Trabajadora Sexual, quien le pidió una copa; copa que se convirtió en Prisión Preventiva Justificada en Octubre de ese mismo año y que lo tiene hace 1 año y medio en prisión, con un juicio que apenas comienza y, por supuesto, sin sentencia alguna, pero con el nombramiento intacto. Juan Manuel Briseño es el Director Financiero de Cooperativa Cruz Azul, nombrado por la Asamblea. No han llamado a Asamblea por 2 razones. Primero, porque no lo necesitan: con Briseño en la cárcel y María Alejandra con los tokens, hacen lo que quieren. Segundo, porque cómo van a explicar que tienen al Director Financiero en la cárcel y no lo defienden, cuando a todas luces las pruebas no se sostienen. “Violación por Tocamientos”, a una Trabajadora Sexual, en un Tabledance y un informe médico de una Doctora que no es ginecóloga, con acusaciones a raíz del operativo contra el coyotaje de la mismísima Presidenta Claudia Sheinbaum, cuando era Jefa de Gobierno, por falsificar 2,000 certificados de defunción en pleno COVID. Nada hace sentido, a menos que haya truco.
Para sorpresa de nadie, sigue el saqueo y la corrupción en PEMEX. Se revela que, al Coordinador de Mantenimiento de la refinería de Minatitlán, Bernabé Pérez Velázquez, le fueron adjudicados al menos diez contratos por más de 162 millones de pesos, gestionados a través de su apoderada legal Elizabeth López Antonio, su esposa. En PEMEX, obtener un contrato no es lo difícil, lo importante es que la paraestatal pague, para lo cual existen funcionarios y cabilderos dentro y fuera de la empresa que cobran hasta el 25% para gestionar los cheques, lo que no parece ser problema para Pérez Velázquez porque en su caso, es juez y parte. ¿Lo sabe el director de la paraestatal?
