La paradoja del encierro

Seguro piensas que, por estar todo el día pegado al celular leyendo mensajes, blogs y noticias, eres un lector experto. Pero, ¡ojo!, la ciencia y los especialistas tienen otros datos. Resulta que la pandemia no solo nos trajo cubrebocas, sino un retroceso educativo que nos dejó “viendo chispas”.

Lo más sorprendente es que en México estamos viviendo una crisis silenciosa: solo el 68.5% de los adultos se considera lector, la cifra más baja registrada en casi una década. Pero aquí viene lo verdaderamente fuerte: de los que sí leen, ¡apenas 27% entiende totalmente lo que tiene enfrente!. Básicamente, somos buenísimos para “escanear” textos cortos y fragmentados en la pantalla, pero cuando nos ponen un párrafo largo, nuestro cerebro tira la toalla.

¿Y de dónde viene el problema? No todo es culpa de la escuela. Los datos revelan que el 80% de los “no lectores” creció en casas donde nadie les leyó ni un cuento de niños. Es decir, el hábito se mama en casa, y si no hubo libros cerca, es difícil que aparezcan después por arte de magia. Mientras en otros países se leen hasta 17 libros al año, en México apenas rozamos los 3.2. El reto hoy no es solo saber “juntar letras”, sino desarrollar pensamiento crítico para que no nos den gato por liebre en internet. ¡A desempolvar esos libros!