Sheinbaum afirma que hay un complot en su contra. Que la ultraderecha intenta proyectar una imagen de caos e ingobernabilidad en el Mundial.

La Presidenta está atrapada en su paranoia e inventa enemigos para culpar a otros de sus fracasos y errores. En México no solo hay una crisis política de altos vuelos, sino el desbordamiento de protestas por agravios acumulados y propiciados por el mismo régimen.

La Cuarta Transformación es responsable de la impunidad con la que se manejan los maestros de la CNTE. Son criaturas fabricadas por ella misma. Son algunos de los monstruos que alimentó López Obrador y que después ella reseteó para llegar al poder.

Alguien debe recordarle a la inquilina de Palacio cómo les prometió a los docentes en campaña entregarles todo el dinero. No le importó poner en riesgo la estabilidad de las finanzas del país con tal de que votaran por ella.

El Mundial se ha convertido en un canal de desagüe. Por las avenidas de la capital del país flotan los cadáveres regados por la 4T desde que llegó al poder.

La CNTE, los estudiantes de Ayotzinapa, el sindicato magisterial de Guerrero, los normalistas de Chiapas más otros grupos violentos vinculados a la guerrilla y al crimen organizado que llegaron para chantajear y acorralar a Sheinbaum, fueron en otro momento sus aliados, la pólvora que usó Morena para asaltar el poder.

Los explosivos decomisados a los normalistas de Ayotzinapa en el autobús que los transportaba son el “Tigre” que iba a soltar AMLO en el 2018 si no llegaba a la Presidencia.

¿Por qué no hay un solo detenido cuando se trata de un delito grave que pone en riesgo la seguridad nacional? La respuesta es simple: Porque el gobierno no se atreve a sancionar a quienes un día fueron sus socios y les recaudan votos.

Morena, la CNTE y otras organizaciones que han hecho del chantaje y la violencia una industria son lo mismo. El plantón de Reforma, la toma de pozos petroleros, el incendio de la puerta de Palacio Nacional los identifica. Comparten tácticas y espíritu delincuencial.

Sheinbaum ahora se horroriza de lo que ella y su jefe crearon. Desconoce y niega a su criatura, dice que son neoliberales, pero su monstruo ahora le reclama que reconozca su maternidad, la chantajea, se venga y le dicta órdenes. 

El Mundial no solo ha puesto en evidencia el quiebre del régimen. Ha mostrado con toda nitidez que Claudia se ha convertido en una mandataria desbordada y sin controles. Ella y su movimiento no solo pagan el costo de haber empoderado a narcos y anarcos, sino de haber destruido las instituciones.

Gracias a las reformas aprobadas por Morena para disolver el Poder Judicial y el Estado de derecho, de la célebre frase “no me vengan con que le ley es la ley”, las hordas tomaron las calles y retaron a la autoridad por saberse impunes.

En la cancha del Mundial hay una jugadora que salió derrotada. La CNTE obligó a la señora presidenta a capitular, a entregar el poder a quienes la hicieron ganar. Sheinbaum ha comenzado a pagar deudas para que no la tiren. No toca a los narcos, tampoco a los maestros, protege a sus radicales. ¿A quién más le debe?

 

@PagesBeatriz

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