Concluyó el mundial de fútbol que fue organizado por tres países: Estados Unidos, Canadá y México, asunto por demás atípico, congregó a más representativos que en todas las justas anteriores en la materia y el seleccionado español se levantó con la copa tras derrotar a su homóloga argentina, resultado meritorio porque los ibéricos jugaron a ganar.

Terminó la competición que dejó algunos partidos para la memoria, también reportó decepciones si nos atenemos al pasado mundialista de combinados como Brasil y Alemania porque entre ambos suman nueve copas del mundo y una narrativa exitosa en otros campeonatos.

El fútbol tiene una enorme repercusión mediática en este mundo globalizado, es el deporte más comercializado y el más accesible para jugarlo, de ahí que tiene un asunto con tintes románticos si acudimos al vendaval de los recuerdos y, por un momento, nos estacionamos en la infancia que es el lapso en el que muchos descubrimos la pelota y en el llano practicamos esa aventura por meter goles y aprender a driblar contrarios.

El domingo 19, fueron millones de espectadores quienes siguieron las incidencias de la final entre España versus Argentina, la mayor parte del juego los españoles dominaron el partido, los sudamericanos mostraron empuje aunque no la calidad que manifestara su deseo por lograr su segundo título consecutivo, pese a la participación de Messi.

Ya en la prórroga el español Ferran Torres convirtió el gol solitario que fue el pasaporte para la segunda copa que gana España en la historia de los mundiales. La primera fue en Sudáfrica 2010.

Seguramente fue el último partido en un mundial del genio argentino Lionel Andrés Messi Cuccittini, en esta justa participó a sus 39 años y fue también su sexto mundial.  Muchos afirman que se trata del mejor futbolista de la historia, el debate al respecto continuará, porque muchos señalan que no habrá nadie como Pelé, el mítico brasileño tricampeón con Brasil.

Otros apuntan a Diego Armando Maradona, el argentino que fue el 10 de Argentina en México 86, del citado jugador se puede destacar su liderazgo y empuje para conducir a los albicelestes para levantar la copa en nuestro país. Messi es un artista del balón, eso es indiscutible.

En fin, este mundial seguramente deja estampas coloridas que nos remiten a lo espectacular, a las sorpresas y decepciones, al gran negocio de la FIFA y a la selección española como la mejor de la justa.

La fiesta del mundial futbolero concluyó, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo estuvo en la final con sus homólogos de Estados Unidos, Donald Trump, y Canadá, Mark Carney. Al final del día la justa mundialista fue organizada por los tres países que también son socios comerciales y fincaron su alianza en coordinación con la FIFA para el evento más popular en el ámbito deportivo.

En el estadio de Nueva Jersey la presidenta mexicana participó en la ceremonia de premiación tras haber concluido el cotejo de España que se impuso a la selección de Argentina, incluso entregó el Balón de Oro al jugador español Rodrigo Hernández. La selección mexicana, en su lapso de participación, encendió el ánimo y esa pasión futbolera fue elocuente aunque no fue más allá tras su eliminación, así que fue efímero el gusto, es decir eterno mientras duró.