En Buenos Aires, Argentina, el director de la DEA de Estados unidos Terrance Cole presidió  la Conferencia Internacional para el Control de Drogas, Conferencia a la que fueron convocados los responsables de la Seguridad de los países del Continente Americano. A ese encuentro por parte de México asistió el Secretario de Seguridad  y Protección Ciudadana que  es la dependencia federal del Gobierno de México encargada de diseñar, coordinar y ejecutar la estrategia nacional de seguridad pública, la prevención del delito, el sistema penitenciario federal y las acciones de inteligencia del Estado.

En la Conferencia el Secretario García Harfuch expuso que las organizaciones criminales operan a través de las fronteras; por ello, la respuesta no puede ser aislada ni fragmentada. México seguirá cooperando con sus socios internacionales bajo principios claros: responsabilidad compartida, reciprocidad, confianza mutua y pleno respeto a nuestra soberanía.

Señaló que la cooperación con las agencias norteamericanas y el fortalecimiento de las capacidades de la Secretaria de Seguridad mexicana han permitido localizar y detener en México a objetivos prioritarios buscados por autoridades de distintos países; recordó que fueron trasladados a Estados Unidos a 92 delincuentes de alto impacto; que se ha desmantelado infraestructura destinada a la producción de drogas sintéticas, como los laboratorios en Chihuahua; y que se logró  afectar las redes financieras, logísticas y operativas de las organizaciones criminales transnacionales.

Por su parte Terry Cole elogió a García Harfuch y se refirió a él como “un socio de confianza y buen amigo de Estados Unidos”. Elogio que no se debe tomar como algo cierto y permanente, es una cierta forma de comprometer al secretario mexicano de actuar bajo las indicaciones norteamericanas,  no hay que olvidar que los políticos norteamericanos son muy dados al elogio en presencia para después expresar lo contrario; como sucedió en su tiempo con Genaro García Luna, quien ahora purga una condena en Nueva York.

Al parecer el Secretario García Harfuch fue a exponer la política “exitosa” mexicana en el combate al crimen organizado mientras que aquí la percepción de la población es de absoluta inseguridad.

De acuerdo con los datos presentados por el Gabinete de Seguridad y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el promedio diario de homicidios dolosos en el gobierno de la presidente Claudia Sheinbaum se redujo un 51% tras 22 meses de gestión, pasando de 86.9 asesinatos diarios en septiembre de 2024 a 42.5 diarios al cierre de julio de 2026.

Mientras que el registro histórico acumulado sobre personas desaparecidas y no localizadas supera los 132,500 casos contabilizados hasta la fecha, con un incremento constante de nuevas denuncias diarias que han promediado más de 40 casos por día durante el primer año de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.

La inseguridad que existe en las carreteras del país hace imposible o muy riesgoso el desplazarse por ese medio al interior de México, los cárteles de la droga siguen operando con la connivencia de muchas autoridades  municipales, estatales y federales. La violencia y la inseguridad relacionadas con actividades criminales exponen a la población nacional a numerosas violaciones de los derechos humanos, como homicidios, ejecuciones, tortura y tratos crueles o degradantes, desapariciones forzadas, violencia contra la mujer y detención arbitraria. Los índices de violencia en México muestran tendencias dispares, si bien la tasa de homicidios ha disminuido, el número de desaparecidos va en aumento, y la percepción de inseguridad ha aumentado, especialmente en áreas urbanas,  el 63% de la población considera la inseguridad como el problema más grave, la violencia de género sigue siendo un problema, con una mayor percepción de inseguridad entre las mujeres que entre los hombres.

Según el informe del centro de análisis “México Evalúa” sobre la impunidad en México, asegura que 94,8 % de los casos denunciados en ese país quedan impunes como resultado de un sistema que no cuenta con los mecanismos ni capacidades suficientes. Las fiscalías del país y sus funcionarios están rebasados y cada vez se inician menos investigaciones. En promedio a nivel nacional, existen 11 fiscales, 9 peritos y 14 policías ministeriales por cada 100.000 habitantes.

Cuando observamos estas cifras llegamos a la conclusión de que es tiempo de que la señora presidente deje a un lado  la demagogia y de que se  tome en serio  la seguridad de todos los mexicanos sin distinción, por lo que se hace necesario y urgente plantear una estrategia debidamente estructurada para atender y contener la violencia e inseguridad.