El Banco de México dio a conocer los resultados de su encuesta de expectativas correspondiente al mes de agosto, en la que los especialistas del sector privado elevaron su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto nacional para 2026 a un 1.25 por ciento en promedio, frente al 1.11 por ciento estimado un mes antes. De igual forma, las proyecciones de inflación general para el cierre del presente año mostraron una leve reducción en su estimación media, ubicándose en 3.88 por ciento desde el 3.92 por ciento previo.
Los datos recabados por la autoridad monetaria recopilan los análisis de 41 grupos de consultoría e instituciones financieras, quienes enviaron sus respuestas en la segunda mitad del mes. El documento destaca que las estimaciones para el tipo de cambio del peso frente al dólar estadounidense sufrieron ajustes a la baja, calculando ahora una paridad de 17.54 pesos por unidad al término de 2026, cifra menor a los 17.82 pesos previstos en el informe del mes de julio.
En materia de política monetaria, los analistas mantuvieron sus expectativas sobre la tasa de fondeo interbancario para finales de año en un nivel de 6.49 por ciento promedio, con una mediana que se sitúa en 6.50 por ciento. Respecto al rendimiento de los Certificados de la Tesorería a 28 días, las previsiones se ajustaron levemente de 6.49 a 6.47 por ciento, mientras que la tasa del Bono M a 10 años registró un incremento en su expectativa al pasar de 8.69 a 8.79 por ciento para el cierre anual.
El entorno de negocios e inversión privada continúa mostrando cierta cautela según el diagnóstico del sector privado. El 49 por ciento de los encuestados afirmó que la coyuntura actual representa un mal momento para realizar inversiones, mientras que un 51 por ciento indicó no estar seguro de las condiciones para invertir. En tanto, un 64 por ciento de los analistas anticipa que el clima de negocios se mantendrá igual en los próximos seis meses y un 28 por ciento prevé que habrá una mejora.
Respecto a los obstáculos que podrían limitar el desempeño de la actividad económica en el país, los especialistas señalaron a los problemas vinculados a la gobernanza como el principal factor de riesgo con el 41 por ciento de las menciones, seguido por las condiciones externas con 26 por ciento y los factores económicos internos con 25 por ciento. A nivel específico, la política sobre comercio exterior y la inseguridad pública figuraron como los temas de mayor preocupación, seguidos de la ausencia de cambio estructural, la falta de estado de derecho y la incertidumbre política interna.
Para el ámbito del mercado laboral, los analistas calcularon un incremento anual de 295 mil trabajadores asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social para el cierre de 2026, junto con una tasa de desocupación nacional promedio estimada en 2.82 por ciento. En las finanzas públicas, el déficit económico esperado se ubicó en 3.82 por ciento del Producto Interno Bruto, al tiempo que las expectativas del sector externo prevén un déficit en la balanza comercial de 5 mil 337 millones de dólares y una captación de inversión extranjera directa de 41 mil 043 millones de dólares.