En el segundo trimestre de 2026, el Producto Interno Bruto nacional registró una reactivación al incrementarse 1.42 por ciento a tasa trimestral con datos desestacionalizados. Este avance revirtió la contracción observada en el periodo previo y reflejó contribuciones positivas de los tres grandes agregados productivos.
Las actividades primarias encabezaron la recuperación con un aumento trimestral de 2.44 por ciento, seguidas por las secundarias con 1.64 por ciento y las terciarias con 1.36 por ciento. A nivel regional, la expansión se extendió a todas las zonas del país. El norte creció 1.5 por ciento, el centro norte 1.6 por ciento, el centro 1.4 por ciento y el sur 1.2 por ciento trimestral.
En el sector industrial, las manufacturas repuntaron apoyadas en la mayor producción de vehículos pesados y la fabricación de equipo electrónico y de computación. No obstante, las industrias metálicas y la fabricación de insumos automotrices enfrentaron aranceles estadounidenses al acero y aluminio, costos de insumos derivados del conflicto en Medio Oriente y procesos aduaneros lentos.
Por su parte, la construcción alcanzó niveles máximos desde principios de 2024. Este dinamismo se sustentó en la edificación vertical privada, desarrollos industriales, proyectos de transporte y el avance del Programa de Vivienda para el Bienestar. En las regiones centro y sur, la inversión pública fortaleció el sector, mientras que el encarecimiento de insumos, las limitaciones de agua y energía, y la falta de financiamiento afectaron el ritmo de ejecución.
En el ámbito comercial, los ingresos al por menor perdieron fuerza respecto al trimestre anterior, limitados por la cautela en el gasto familiar, presiones logísticas e inseguridad en traslados. Pese a ello, las promociones, la mayor demanda de materiales para construcción y las ventas relacionadas con la Copa Mundial de Fútbol apoyaron a diversos establecimientos.
El sector turístico mostró un repunte de cuartos ocupados en destinos urbanos del norte y las regiones centrales debido a la reactivación del turismo de negocios y eventos corporativos. La celebración de 13 partidos del torneo mundialista en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey generó mayor demanda de hospedaje, alimentos y transporte, sin causar presiones significativas sobre las tarifas de los servicios locales.
En el mercado laboral persistieron rasgos de debilidad estructural. La ocupación en unidades económicas informales registró mayor presencia en entidades del centro y sur, mientras que las brechas de género en contratación y salarios resultaron más pronunciadas dentro del empleo informal en todas las regiones.
Hacia los próximos meses, los directivos empresariales señalaron diversos riesgos a la baja. Entre ellos destacan el deterioro de la seguridad pública, menor inversión pública en infraestructura, fenómenos meteorológicos extremos y la incertidumbre por las políticas comerciales de Estados Unidos, agudizada por la activación del mecanismo de revisiones anuales del T-MEC.
En cuanto a las expectativas a doce meses, la contratación de personal, la inversión en activos fijos y la demanda de bienes se mantuvieron en zona de expansión, aunque con moderación. Adicionalmente, las empresas reportaron un mayor uso de herramientas de inteligencia artificial para reducir costos operativos y elevar la productividad.