En 2025 los hogares de México registraron un gasto corriente promedio de 24 801 pesos mensuales, integrado por un gasto corriente monetario de 19 310 pesos y un gasto no monetario de 5 491 pesos, según los resultados de la Encuesta Nacional de Gasto presentados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
De acuerdo con el organismo, la mayor parte del presupuesto monetario de las familias se destinó al rubro de alimentos, bebidas y tabaco, con una representación del 34.9 por ciento, seguido por el sector de transporte y comunicaciones, que concentró el 20.0 por ciento de los recursos.
Durante el año se observaron variaciones marcadas entre los distintos periodos trimestrales. El mayor nivel de gasto se concentró en el primer trimestre. Sin embargo, entre el segundo y el tercer trimestre el gasto corriente total mostró un incremento de 3.7 por ciento, impulsado por un alza de 3.4 por ciento en el componente monetario y de 5.0 por ciento en el no monetario.
Dentro del gasto corriente monetario promedio mensual, el rubro de alimentos, bebidas y tabaco absorbió 6 746 pesos, mientras que transporte y comunicaciones representó 3 863 pesos. A estos sectores siguieron educación y esparcimiento, con 1 634 pesos, equivale a 8.5 por ciento, y cuidados personales, con 1 555 pesos, equivalente a 8.1 por ciento.
El comportamiento por rubros mostró cambios significativos en el periodo. Vestido y calzado registró una caída de 43.4 por ciento en el segundo trimestre y posteriormente un alza de 4.1 por ciento en el tercero. Educación y esparcimiento disminuyó 15.6 por ciento para luego recuperarse un 38.5 por ciento en el tercer trimestre. Salud retrocedió 3.8 por ciento entre el segundo y tercer trimestre, mientras que el gasto en alimentos mantuvo variaciones más estables, situadas entre el 1.0 y 0.9 por ciento.
El estudio reveló diferencias considerables según el tipo de localidad. Los hogares rurales asignaron 40.3 por ciento de su gasto monetario a alimentos, bebidas y tabaco, mientras que los hogares urbanos destinaron 33.9 por ciento a dicho concepto. En contraste, las zonas urbanas erogaron una mayor proporción a educación y esparcimiento, con 9.0 por ciento frente al 5.8 por ciento en áreas rurales, así como a vivienda y servicios, con 8.4 por ciento ante un 5.2 por ciento.
Al interior del gasto en alimentos consumidos en el hogar, las proteínas de origen animal representaron la mayor proporción con 1 986 pesos mensuales, equivalente al 38.2 por ciento de este rubro, con presencia en 94.2 por ciento de las viviendas. El grupo de calorías, carbohidratos y grasas significó 1 418 pesos, es decir, el 27.3 por ciento, destacando el consumo de tortillas de maíz en 83.2 por ciento de los hogares. Por su parte, el gasto en vitaminas y minerales sumó 667 pesos mensuales.
En el sector de servicios, la energía eléctrica representó un desembolso promedio de 281 pesos al mes, el agua 157 pesos y el plan de telefonía celular 137 pesos. El transporte público colectivo promedió 231 pesos mensuales, mientras que el servicio de transporte por aplicaciones móviles aumentó de 59 pesos en el primer trimestre a 89 pesos en el cuarto.
Adicionalmente, cada hogar destinó un promedio de 4 107 pesos mensuales a erogaciones financieras y de capital, destacando los depósitos en cuentas de ahorro y tandas con 1 660 pesos. A nivel estatal, Ciudad de México registró el gasto corriente monetario promedio más alto con 28 188 pesos, mientras que Chiapas reportó el menor nivel con 12 734 pesos mensuales.
