A partir de la colección de textos cuneiformes que resguarda el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), en La Habana, una de las mayores en su tipo en el mundo hispanohablante, un equipo de especialistas generó un proyecto internacional que hoy rinde sus frutos en el libro Mesopotamia desde Cuba, el cual acerca al público los conocimientos sobre una de las cunas de la civilización.
El coordinador de la obra, editada por el sello Verbo Divino, el investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), José Luis Blesa Cuenca, señala que esta no se limita al estudio y traducción de algunas de las tablillas del referido acervo, que van desde el cuneiforme sumerio y acadio, hasta el arameo palmerino.
El curador de las colecciones del Próximo Oriente Antiguo en el Museo Nacional de las Culturas Mundo (MNCM), de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, y una decena de expertos adscritos al MNBA, al Centro Educativo Español de La Habana, y al Instituto Bíblico y Oriental, en España, así como colaboradores independientes, abundan en diversos aspectos de este territorio que se extendía de la desembocadura del golfo Pérsico, al centro del actual Iraq.
“La parte final del libro trata la traducción de las inscripciones, que ya quedan inscritas en las bases de datos internacionales, pero si solo se hubiera quedado en ello, sería una semilla que daría poco fruto. En México y España tenemos una bendición y, a la vez, una maldición, porque al tener un patrimonio propio y tan vasto, lo más normal es que los recursos y los intereses se centren en nuestro propio pasado.
“Al escuchar la palabra Mesopotamia, la mayoría de la población sabe que hablamos del origen de la humanidad, hace 6,000 años; sin embargo, desconoce los porqués. De manera que, con los mismos textos estudiados, repasamos su historia en una especie de manual”, anotó el también profesor de la Escuela Nacional de Antropología e Historia.
Uno de los autores de los textos, el maestro en Historia de las sociedades antiguas, José Antonio Argüello Zavala, enfatizó que el volumen forma parte de un corpus que puede utilizarse y citarse, tanto por especialistas como por no iniciados, al ser temático y didáctico. Por ejemplo, incluye un glosario de términos sumerios y acadios.
“En América Latina, en general, son pocas las publicaciones que se han hecho de una traducción de textos cuneiformes al español. En México tuvimos la fortuna de tener a Jorge Silva Castillo, pero no dejó una escuela. Con este libro y el esfuerzo de profesionales como el doctor Blesa, para impartir cursos de sumerio y acadio, y de escritura epigráfica, podemos retomar esa tarea”, animó el arqueólogo.
Mesopotamia desde Cuba se divide en ocho capítulos: “El antiguo Oriente a través de las colecciones del MNBA”, “Poder y política en Mesopotamia”, “El trabajo de la tierra”, “El cuidado de los animales”, “Letras y números”, “Leyes, saberes médicos y cultura culinaria”, “La religión” y “El relieve funerario de Palmira del MNBA”.
Cuenta además con material complementario como el mencionado vocabulario, un catálogo fotográfico de las piezas tratadas, un índice de correspondencia entre las mismas y referencias del texto, y una cartografía del Antiguo Oriente Próximo para situar geográficamente los contenidos.
En la presentación editorial, realizada en el MNCM, los especialistas comentaron que las inscripciones jeroglíficas de la colección habanera del Asia Anterior son de carácter real y administrativo, por lo que son fuente primaria para entender la economía del fértil territorio entre los ríos Tigris y Éufrates. “Sabemos que los sumerios plantaban manzanos, que tenían una cantidad de tipos de palmeras datileras que, de acuerdo con su calidad, se destinaban para alimento de animales, producir pan y cerveza, o para intercambio.
“Y no se limita a la parte económica, sino que vamos a tener instituciones que están administrando propiedades privadas, o está el caso de las actividades productivas de las mujeres del segundo milenio a.C. En fin, hay mucha tela de donde cortar, porque Mesopotamia fue un verdadero cruce de caminos”, finalizó Argüello Zavala.
