A la par de que la actuación del INE se ha revelado descaradamente en pos de un proceso electoral viciado de origen a favor de Morena, importantes sectores de la sociedad civil han manifestado su preocupación y su decisión de participar en la conformación de una amplia red ciudadana para la observación electoral desde el momento actual.

Esto es así porque el proceso electoral para los comicios del 6 de junio de 2027 ha iniciado con dados cargados por parte del oficialismo, con acciones descaradamente ilegales de Morena para nombrar desde ya a sus candidatos a los gobiernos estatales en las 17 entidades federativas con elecciones, a pesar de que la ley electoral establece que las precampañas iniciarían en enero del 2027.

Aunque a sus candidatos hoy les llamen “Coordinadores en Defensa de la ‘4T’”, o como sea que los denominen, el INE de la sonorense oficialista Guadalupe Taddei y su nueva mayoría filomorenista, han dicho públicamente que como aún no comienzan las precampañas y que además se trata de procesos locales, entonces escapan a sus facultades legales para intervenir. ¡Como si el INE no fuera NACIONAL, como si no pudiera establecer reglas claras para advertir que ninguno de esos supuestos “coordinadores” de Morena podrán ser candidatos a gobernador ya que habrían caído en el supuesto de haber adelantado ilegalmente las precampañas!

Aunque el discurso público de líderes de Morena y de sus aliados, PT y Verde, lo dicen públicamente, el INE declara que no tiene materia para actuar al respecto.

Paralelamente, el INE de Taddei rechazó la propuesta de que todos los funcionarios de casilla fueran cotejados con el padrón de funcionarios públicos contenidos en la base de datos de los llamados “servidores de la nación”, que es el ejército electoral de Morena con cargo a la Secretaría del Bienestar, responsables de llevar casa por casa los “apoyos sociales oficiales” (becas y todo tipo de ayudas) con el discurso de que son programas que les envían López Obrador y Sheinbaum desde la Presidencia, acciones prohibidas por la Constitución.

Con sobrada razón, significativos sectores de la sociedad civil se han empezado a organizar para iniciar de inmediato la observación del proceso electoral rumbo a las elecciones del 2027. Personalidades relevantes como Mauricio Merino, Sergio Aguayo, José Woldenberg y Ricardo Becerra, entre otros, han hecho público el llamado a integrar una amplia red que permita tener vigilancia sobre el conjunto del proceso, hasta llegar a cubrir todas las casillas, para ir denunciando todas las irregularidades y, en su momento, contar con copias de todas las actas en cada una de dichas casillas electorales.

En ese mismo sentido se han manifestado otros grupos, entre ellos la Coparmex, que ha hecho un llamado al INE para que modifique los mencionados criterios y resoluciones.

Todo eso muestra la vitalidad de la sociedad civil mexicana que abiertamente advierte que no puede ni debe pasarnos lo que ha sucedido en Venezuela. Porque no queremos la repetición de un Maduro en México ni una intervención norteamericana en nuestro país. La solución es organizarse inmediatamente en un frente social amplio en defensa de la patria, de la democracia y, en su momento, llamar a votar por México, por la democracia, o como le denominemos al VOTO ÚTIL, como sucedió en Coahuila en la elección para diputados locales, donde se le ganó a Morena arrasadoramente.

Por ello mismo también es de saludar la determinación de las dirigencias nacionales del PRI y, reciente y parcialmente, del PAN, de unir fuerzas para llevar candidaturas comunes en los estados. Si eso se logra, la oposición política y social podría derrotar a Morena en la mitad o más de las gubernaturas en disputa en el 2027.

Con observación electoral ciudadana y unidad opositora (aunque el esquirol partido MC no se sume), la esperanza de un México democrático y republicano tiene futuro para el 2027 y el 2030.