Se ha reanudado, después de seis años, el otorgamiento de la Medalla Salvador Toscano al Mérito Cinematográfico 2026. ¿Quién más para recibirla, merecidamente, que mi amigo Óscar Menéndez Zavala (14 de enero de 1934, Ciudad de México)?

Francamente no sabía que él iba a recibirla. Fui al evento por invitación de Alfredo del Valle Martínez, Subdirector de Difusión de la Cineteca Nacional. Marina Stavenhagen, Directora General de la Cineteca Nacional comentó que Óscar es fotógrafo, documentalista, militante y archivista de su propio tiempo y que él mismo ha definido su cine con una máxima que es al mismo tiempo una fórmula y una declaración de principios: “panfletario, pero poético”…

Marina afirmó que el cine de Óscar “pertenece a una tradición documental en la que el realizador no es nunca un observador distante, sino todo lo contrario, porque Menéndez siempre se encuentra dentro de aquello que filma y registra. Su mirada va tejiéndose, desplegándose, mientras los hechos todavía son inciertos; es historia en tiempo real.” La filmografía de Óscar muestra su condición de realizador de documentales con sentido ideológico. En horabuena y salucita Óscar. Te vi sano, fuerte y de buen humor, con ganas de seguir trabajando, en tus 92 años y cacho de productiva vida artística.

El historiador del cine Claudio Bertiere escribió que “puestos a la tarea de explicitar algunas consideraciones en torno al cine documental, los primeros nombres que inevitablemente afloran son los de unas personalidades fijas e indiscutibles: Grierson, Flaherty, Rotha, Ivens, entre otras pocas.” José Rovirosa en una entrevista, le preguntó: Óscar, en tu opinión, ¿qué es el cine documental? De elocunte palabras, raro en realizadores cinematográficos, contestó: “El cine documental tiene definiciones muy precisas. Lo que pasa es que en México tiene una acepción especial; no es lo mismo el cine documental mexicano que el cine documental soviético o el cine documental inglés o el francés, esto es importante mencionarlo. Si hay una cosa importante en este género, es que el cine en México nace con el cine documental, como todo el mundo desde luego, a partir de [los] Lumiére. En México, precisamente, en 1897, se filma el primer documental, que, si no mal recuerdo, es Riña de hombres en el Zócalo curioso título para comenzar una filmografía mexicana, porque la riña sigue todavía en el Zócalo; o sea, que es un espacio de sello telúrico sobre el cine documental mexicano. Ahora bien, se sigue desarrollando el registro de la historia de México a través del cine documental y no de ficción, y el primer gran bloque de ese cine documental se da durante la Revolución Mexicana con Toscano, Abitia, Rosas. Todos ellos conceptúan el registro fílmico como un evento imprevisible, en donde se van fijando en el celuloide las principales escenas que conforman la historia contemporanea de nuestro país. El cine documental tiene la importancia de no mentir, porque a pesar de todas las manipulaciones que se pueden hacer, o que se quieran hacer -también tiene una gran voz manipuladora-, en la etapa revolucionaria el cine documental desmitificaba la historia. ¿Por qué? Porque es imposible cambiar las actitudes, los gestos, el espacio y el escenario […] La mejor historia de la Revolución está en el cine, no está en los textos”.

La crítica al cine documental de Óscar, en su momento fue muy severa. A El periodista Turner, México, 1967) lo consideraron como un documental independiente, bastante fallido, sobre el periodista norteamericano John Kenneth Turner, autor de un libro México bárbaro, que denunció a principios de siglo la mala indole del porfirismo. Aparece en la cinta la viuda de Turner, Ethel. La película fue filmada en Yucatán y participó en el II Concurso de Cine Experimental. De Mil novecientos sesenta y ocho (Homenaje a José Revueltas) (México, 1968) se escribe que en este documental de largo metraje el realizador no sólo se refiere a los acontecimientos políticos de 1968 (el movimiento estudiantil y la represión del mismo) sino que cuenta cómo filmaron él y su grupo otra película del mismo estilo Dos de octubre aquí México o Aquí México (1968-1970), documental independiente, en 16 mm, de realización y exhibición azarosa, Trata con más pesadez que coherencia de los acontecimientos políticos sugeridos por su título. De Primer cuadro (México, 1979) se dice que trata de las amenazas de deshaucio que aflijen a los habitantes del popular, dañado y céntrico barrio de Tepito. Entre los afectados figuran los descendientes del impresor Venegas Arroyo.

La filmografía (alrededor de 60 documentale) representativa de Óscar se compone de temas que él mismo definió así: “la temática está contemplada siempre desde un  punto de vista ideológico. Yo creo profundamente en la ideología de los individuos y, en mi caso personal, estoy de un lado. Estoy del lado de la gente que tiene una razón, que tiene un pensamiento opuesto a la denominación común, un poco recordando a Gramsci o a Revultras., por qué no…”