Este 1 de Octubre Claudia Sheinbaum cumple dos años de haber rendido protesta como Presidente de México, y a pesar de sus esfuerzos por informar y de haberlo hecho a los 31 estados de la República y en la Ciudad de México con cifras alegres, la dura realidad se impone.
En esta ocasión me centraré a hacer un recuento sobre cómo se viola todos los días el artículo 1º. De la Constitución cuando el Estado y las autoridades no promueven, respetan, protegen ni garantizan los derechos humanos de los niños en México.
Los homicidios siguen cobrando todos los días su cuota, las denuncias por desapariciones siguen aumentando y los índices sobre la inseguridad en todo el territorio nacional siguen en aumento. Según datos del INEGI la percepción de inseguridad en México incrementó al pasar de 59.4 % a 63.2 % en su comparación anual. La población ahora se siente más insegura en sus ciudades y cada día empeora.
En Zacapu, Michoacán el Colectivo de madres buscadoras y Buscando Cuerpos por todo México encontró en una fosa clandestina restos de cientos de niños según las evidencias de 1,600 dientes de leche que correspondería a niños menores de entre 1 a seis años, desde luego que pertenecen a niños desaparecidos y victimados quien sabe con qué objeto.
El sector más vulnerable de la población son sus niños y niñas, y el gobierno de Morena los tiene desprotegidos en todos los rubros, por ejemplo en el sector salud en donde desde el 2019 han fallecido 4,000 niños por cáncer, siendo el cáncer la segunda causa de muerte de menores de entre 5 y 14 años, y en los hospitales públicos sigue el desabasto de medicamentos oncológicos. En el estado de Durango se informó de cinco recién nacidos en un hospital del IMSS, a causa de inyecciones contaminadas indebidamente administradas.
Los países que han alcanzado un alto desarrollo económico, invirtieron en el sector educativo para formar ciudadanos altamente competitivos con un óptimo desarrollo intelectual y físico, ejemplo de ello son los países asiáticos como Japón, Corea del sur y Singapur.
El futuro de las nuevas generaciones de mexicanas y mexicanos resulta muy confuso y preocupante frente al desastre que se avecina que destruirá la cultura y bloqueará la inteligencia y el deseo de superación de niños y jóvenes, es imperdonable que quienes tuvimos el privilegio de caminar sobre hombros de gigantes permanezcamos impasibles con un conformismo despreciable para el futuro de la sociedad.
En México en el sector educativo pareciera que se busca formar futuros ciudadano cada vez con un mayor atraso educativo, muestra de ello son los pésimos resultados de los adolescentes en la prueba PISA, solo el 30% de los alumnos obtuvo el nivel mínimo en matemáticas y están muy por debajo del promedio de los países que integran la OCDE. El Gobierno federal no emprende políticas públicas para retener a los alumnos en edad escolar, entre los ciclos 2024- 2025 y 2025-2026 la matrícula escolar perdió casi 289 mil alumnos según los datos de la propia Secretaria de Educación Pública. El Banco Mundial acaba de informar sobre México que casi la mitad de los niños que terminan la primaria no adquieren la comprensión mínima de lectura, esto es que no entienden el contenido de lo que con dificultades pueden leer.
En la actualidad existe una alarmante caída en el nivel de aprendizaje el nivel de conocimiento de los alumnos de primaria, secundaria no tienen los resultados esperados en materias como matemáticas, lengua castellana y civismo, por el franco deterioro en el nivel educativo que ha visto un retraso durante estos ocho años de gobierno de morena, y será aún más difícil que el nuevo modelo salido de la ocurrencia de la 4T, sin un proyecto bien definido con una planeación ni apoyado en las corrientes modernas educativas a nivel internacional, que los niños y jóvenes mexicanos en un futuro sueñen tan siquiera poder competir con los niños y jóvenes de otros países con los más altos estándares educativos. Este deterioro del nivel educativo tiene severas repercusiones en la cultura, la economía en la política y en todas las áreas de la vida social.
Un país que no apuesta por sus niños y niñas, cancela las posibilidades hacia el futuro de crecimiento y competitividad a nivel mundial. Si queremos como mexicanos salir del atraso y poder ser más competitivos necesariamente se debe destinar un mayor presupuesto en educación, con planteles adecuados con maestros capacitados y responsables y con programas educativos que fomenten el desarrollo intelectual de los futuros ciudadanos. Cada mexicano desde su trinchera debemos elevar nuestras voces y esfuerzos por el bien de los niños y niñas porque tengan los conocimientos y herramientas que les permitan llegar a una vida futura llena de bienestar y sabiduría para dirigir su propio camino y el rumbo de México.
