El senado aprobó por unanimidad, la reforma a la ley de víctimas promulgada en febrero pasado, con lo cual se turnó el decreto a la Cámara de Diputados, a fin de precisar el perfil de los afectados, los plazos para resarcir daños, delimitar el pago de compensaciones y el ámbito de competencias federales y locales, entre otros ajustes.

El pleno aprobó con 103 votos, seis cambios propuestos por las organizaciones sociales que encabeza Isabel Miranda de Wallace, Alejandro Martí y María Elena Morera, pero no los ajustes planteados por el PAN.

Se aprobó que los afectados podrán acudir directamente a la Comisión Ejecutiva Federal de Atención a Víctimas cuando no reciban respuesta en los 30 días naturales siguientes o cuando la atención se hubiera prestado de forma deficiente o se haya negado.

Cabe mencionar el año pasado el ex presidente Felipe Calderón vetó la ley de víctimas, pero Enrique Peña Nieto retiró la controversia presentada ante la Corte y la promulgó el pasado 13 de febrero.

Por más de tres horas, el PAN descalificó “la operatividad” del contenido de la ley. Adriana Dávila resaltó que era tan inoperante que se debieron cambiar 140 de los 189 artículos, mientras Roberto Gil Zuarth aseveró que el Congreso “jamás había rehecho una ley a dos meses de su publicación.

Por su parte los perredistas Manuel Camacho y Alejandro Encinas señalaron que no es ninguna vergüenza perfeccionar una ley y menos con propuestas de las organizaciones que impulsaron la ley de víctimas.

En tanto la perredista Angélica de la Peña, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, precisó los dos tipos de víctimas: las de violaciones a derechos humanos y las que resulten de situaciones de violencia.