En las últimas dos décadas
René Anaya
La mariposa Monarca, símbolo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Canadá, Estados Unidos y México), parece estar a punto de desaparecer, tal vez de la misma forma en que se han extinguido las esperanzas de que ese tratado trajese mejoras económicas a nuestro país.
Lo más preocupante no es el fracaso de esa alianza comercial, pues siempre es posible tratar de negociar condiciones más ventajosas, sino la drástica disminución de la mariposa Monarca, la cual desempeña un papel importante como agente polinizador y como factor de equilibrio ecológico de los bosques en que habita.
Una población en descenso
Según registros de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), que dieron a conocer por medio de la Dirección de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, “la superficie forestal ocupada por las colonias de estas mariposas en diciembre de 2012 ha sido la más baja de las últimas dos décadas”.
A partir de 2000, la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca se aumentó de 16 mil 110 hectáreas a 56 mil 259 hectáreas de bosques de pino, oyamel y pino-encino. Actualmente esa Reserva comprende los municipios de Ocampo, Angangueo, Zitácuaro y Contepec, en Michoacán, y de Donato Guerra, Villa de Allende y Temascalcingo en el estado de México.
De acuerdo con los expertos de la Conanp y del WWF, la superficie forestal que ocupan las colonias es un indicador del número de mariposas que llegan a México cada año. En el monitoreo de la temporada invernal 2012-2013, se detectaron cinco colonias de mariposas en la Reserva (dos en el estado de México y tres en Michoacán) y cuatro colonias fuera de ella (tres en el estado de México y una en Michoacán).
Las colonias localizadas en la Reserva Monarca ocuparon 78.2 por ciento de la superficie total (0.93 hectáreas), en tanto que las colonias afuera de la Reserva ocuparon 21.8 por ciento (0.26 hectáreas), según datos de la Dirección de la Reserva.
Desde el invierno de 1993-1994, se tienen datos fidedignos del territorio ocupado por las mariposas. Se conoce que la temporada en que ocuparon más territorio nacional fue la de 1996-1997; posteriormente ha habido descensos, como el ocurrido en el invierno de 2009-2010, cuando solamente permanecieron en 1.92 hectáreas. Aunque en 2010-2011 se establecieron en 4.02 hectáreas, la temporada pasada ocuparon 2.89 hectáreas.
Estas variaciones preocupan a entomólogos y especialistas en la migración de las especies, pues consideran que se ha alterado el equilibrio ecológico en algunas regiones de la ruta de las mariposas Monarca, que puede afectar seriamente la población de estos insectos.
Las causas de la abdicación
Los descensos de la población de mariposa Monarca a finales de la década de 1990 se atribuyó a la tala ilegal de árboles en los bosques mexicanos, por lo que en 2000 se creó el Fondo para la Conservación de la Mariposa Monarca, con la participación de una fundación privada estadounidense y del gobierno federal y de los gobiernos estatales de Michoacán y México. Los recursos recabados se entregan a propietarios de los terrenos de la Reserva que cumplen con el compromiso de no contar árboles y que realizan trabajos a favor de la conservación del área.
Por lo tanto, la tala inmoderada se ha reducido considerablemente en la última década, lo que no ha significado un aumento directo al territorio ocupado por las migrantes. En esas condiciones, la Dirección de la Reserva ha señalado que la disminución de las mariposas Monarca se debe probablemente a los efectos negativos de la reducción del romerillo o algodoncillos (Asclepias linaria) en el sur de los Estados Unidos.
“Las mariposas que migran a México se alimentan de algodoncillos en los campos de cultivo de soya y maíz en los Estados Unidos. El uso de herbicidas para erradicar esta planta, considerada maleza tóxica para el ganado, ha reducido hasta 58 por ciento la disponibilidad de los algodoncillos. En la temporada 2009-2010 esto ocasionó la disminución de 81 por ciento de la producción de mariposas Monarca”, afirmó Omar Vidal, director general de WWF-México.
Por supuesto que los estadounidenses no reconocen su culpabilidad, por el contrario, han pretendido compartir responsabilidades con México y Canadá en esta disminución de mariposas Monarca.
El director general de WWF-México ha hecho una precisión sobre el problema: “Al proteger los santuarios y prácticamente haber eliminado la tala ilegal de gran escala, México está cumpliendo su parte. Es necesario que Estados Unidos y Canadá cumplan con la suya y protejan el hábitat de esta mariposa en sus territorios”.
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