El PAN avalará las reformas

Obdulio Ávila Mayo

El gobierno federal se viste con un traje de luces ajeno, ficticio, bordado con la simulación, la apariencia y con discursos repletos de lentejuelas. El Pacto por México se construyó con las propuestas que por más de una década le fueron negadas a México, no al gobierno panista, no a los presidentes de un partido distinto al suyo sino a los ciudadanos que sentían como propios.

Apostaron al fracaso del PAN sin importar cuánto retraso podría generar en el desarrollo de un país que a pesar de esa oposición pudo navegar contra corriente. Efectivamente, los gobiernos de Acción Nacional no fueron perfectos, fallaron en comunicar los esfuerzos y los resultados, pero sobre todo, fallaron en gobernar únicamente pensando en la próxima elección, porque en sus programas y acciones siempre se apostó por ganar el México con futuro, un país más próspero y más justo.

México es hoy ejemplo a nivel internacional de crecimiento, sus finanzas públicas sanas y estabilidad económica sorprenden a naciones que presumían de ser líderes y potencias económicas. Tan sólo de 2008 a 2010 el rezago educativo disminuyó en 6 puntos porcentuales y el correspondiente a los servicios de salud fue de 22.2 por ciento, aumentaron la calidad y espacios de la vivienda, el acceso a servicios básicos, México se transformó.

La reforma educativa fue pospuesta, al igual que la energética, la laboral, la económica, la electoral. Acción Nacional desde el Ejecutivo y el Legislativo superó los frenos de un gobierno dividido para avanzar con propuestas que poco a poco pudieran ir abriendo brecha y permitiendo mayor competitividad. Se diseñaron sistemas de evaluación y fiscalización que permitieron calificar y medir los avances de los programas de gobierno y mejorar la transparencia y la rendición de cuentas.

Con todas estas herramientas, la nueva administración se ha dado el lujo de anunciar reformas que recuperan el espíritu de las que se habían presentado en los años anteriores. Estas acciones recuerdan esos años en la escuela donde alguien se robaba las tareas, copiaba en el examen y ponía su nombre para obtener de manera fraudulenta o con el mínimo esfuerzo el reconocimiento de alguien más.

Acción Nacional fue y sigue siendo gobierno para muchos mexicanos a quienes representa también en el Congreso de la Unión y será una oposición con posición que avale sin recelo la aprobación de esas reformas con grandes miras. No será comparsa y su visión crítica y fiscalizadora se verá fortalecida para poder detectar cualquier práctica que vaya en contra del interés general, de los ciudadanos.

En materia de telecomunicaciones, el PAN trabaja por proporcionar una reforma que no permita que perdamos la señal, que nos detenga para impulsar el desarrollo tecnológico, la competitividad y la eficiencia que garanticen la democratización de los medios y el acceso a las tecnologías y servicios de calidad que merecen los ciudadanos.

En cuanto a la Ley General de Víctimas, para Acción Nacional implica una gran responsabilidad atender esta obligación del Estado con una ley en la que se garantice su viabilidad y principalmente la operatividad para que no sea sólo letra sobre papel y un catálogo de buenas intenciones que sólo lastime a quienes esperan justicia.

En cuanto a seguridad, el PAN debe continuar impulsando acciones para que México pueda vivir en paz, para lo cual no basta con enfriar zonas calientes, sino que se requiere eliminar cualquier brasa que ponga en riesgo la tranquilidad de los mexicanos.

 Acción Nacional fue un gobierno con propuesta y de acciones y sabrá ser una oposición con posición, del lado de México, de parte de la ciudadanía.