Con la participación de Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación y de activistas como Alejandro Martí e Isabel Miranda de Wallace, se inauguró por fin el Memorial de Víctimas de la Violencia.

El último día del sexenio anterior, la Secretaría de Gobernación emitió un boletín en el que informó que el memorial de víctimas estaba terminado y había sido “entregado de manera simbólica” a las organizaciones que impulsaron el proyecto. Desde entonces permaneció cerrado.

El proyecto, finalizado el 26 de noviembre de 2012, tuvo un costo de 30 millones de pesos y fue financiado con recursos provenientes de lo incautado en la lucha contra el narcotráfico.

Osorio Chong dijo que recibió la instrucción del Presidente Enrique Peña Nieto de hacer sólo un memorial para lograr la conciliación.

“El motivo de este memorial nunca debió existir, ninguna familia debe padecer el dolor de perder un familiar por la violencia”, dijo.

Y agregó que para el Gobierno federal las víctimas de la violencia son un pendiente.

“Las víctimas de la violencia no son número, sino historias, una agenda pendiente para el Gobierno”, expresó Osorio Chong.

“Hay que hacer un ejercicio de recuperación de la memoria desde la lógica de la esperanza y no la repetición”.

Agregó Osorio Chong que el memorial permite reflexionar para saber qué país queremos para el futuro.

“El motivo de este memorial nunca debió existir, ninguna familia debe padecer el dolor de perder un familiar por la violencia”, aseveró.

El activista Alejandro Martí urgió a que el memorial de las víctimas debe ser una provocación para la reflexión permanente.

“No podemos, ni debemos seguir siendo víctimas un día más”, exclamó durante su participación en la ceremonia, realizada en el Campo Marte.

“Este memorial debe significar para los mexicanos una lucha común”.

Martí aseguró en su ponencia que el dolor afecta por quienes fueron víctimas de la injusticia e inseguridad.

En su discurso, Isabel Miranda de Wallace, de la organización Alto al Secuestro, pidió a Osorio Chong acciones y resultados contundentes contra la violencia.

“Este espacio debe servir para hablar y trabajar en ello, para que nunca más exista violencia”, pidió Miranda de Wallace.

La activista exigió que el memorial ayude a que no se vuelva a permitir la violencia en el País.

“Las víctimas no entendemos cómo podemos seguir respirando, si ya no tenemos a los seres que amamos”, comentó Miranda de Wallace.

El Memorial se erigió en 15 mil metros cuadrados, a un costado del Campo Marte.

El monumento, que consiste en 70 placas de acero semioxidado, algunas de las cuales rebasan los 5 metros de altura, se mantuvo rodeado, desde el final de su construcción, por una lona que restringía el acceso a la ciudadanía.

Tras los discursos, en una de las placas, Miranda de Wallace escribió un mensaje a su hijo, Hugo Alberto Wallace, secuestrado y muerto en 2005.