Conflictos, más de negocios que políticos
Carlos E. Urdiales Villaseñor
La autoridad federal, encabezada por priistas, alertó a través de un informe del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) de una serie de indicios, llamadas y movimientos de personas que dio fundamentos legales para que la Procuraduría General de la República detuviera a seis personas y alertara sobre un posible plan para asesinar a los hermanos Monreal Ávila: David, senador por el PRD, y Ricardo, diputado coordinador del grupo legislativo de Movimiento Ciudadano.
El Ministerio Público Federal tiene abiertas varias líneas de investigación, la más sólida apunta hacia Zacatecas, a conflictos más propios de negocios riesgosos que de ideologías políticas.
Después del susto, el hoy diputado Ricardo Monreal —de MC, antes del PT, antes del PRD, antes del PRI y próximamente de Morena— dijo que cuando se está en la oposición se está preparado para morir.
La probada estridencia política de Ricardo Monreal goza de cabal salud, habla de su posición política como la causa probable de haber suscitado el interés de algunos por lastimarlo a él y a su hermano. Omite ese antecedente empresarial y de negocios con quienes han sido señalados como presuntos responsables, Arturo Guardado Méndez y su desaparecido, desde el año pasado, hermano Juan Carlos, quien por cierto sustituyó a David cuando éste dejó la Presidencia Municipal de Fresnillo.
Sin hacerse muchas bolas, los hermanos Monreal han aceptado la protección que la federación (de signo político priista) les ofrece, dos escoltas y camioneta blindada. El diputado la acepta esgrimiendo que se trata ni más ni menos que de su vida, y que por el momento él le dispensa “un tramo de confianza” al gobierno que encabeza Enrique Peña Nieto.
A los Monreal no se les pueden pedir desplantes irracionales de arrojo al ignorar lo que el Cisen encontró razonablemente posible. Se agradece que no tengan la intención de hacerse mártires con actos irresponsables. ¿Recuerdan la seguridad ofrecida y aceptada por Andrés Manuel López Obrador en la campaña pasada? Por lo mismo, resulta simpática la expresión del legislador —“un tramo de confianza”— que, supongo, estando en la oposición, en tantas oposiciones y también en negocios bajo el paraguas del poder político, genera oportunidades para decir cuándo sí conviene y cuándo no.
Confianzas a tramos, por etapas y a conveniencia. Pegar de brincos cuando las condiciones del suelo no lo demandan. Modus vivendi y operandi de quienes hacen del trapecio partidista e ideológico una suerte circense la cual dominan con maestría.
Siempre están donde deben, donde es correcto, donde es legítimo y bueno, siempre del lado rentable, siempre en ascenso, en el candelero. En ellos es virtud; en los demás es voracidad, mezquindad, abuso y astucia de la peor calaña.
@CarlosUrdiales
