Para el presidente Enrique Peña Nieto la apertura de la industria energética es la tarea prioritaria en una lista de temas que incluyen el sistema de educación, las telecomunicaciones y recaudación de impuestos.
En un articuló del Washington Post, referente ala reforma energética, señala que estos temas son vistos como los principales obstáculos de México para el desarrollo de una sociedad más moderna democrática y de clase media.
A pesar de su inexperiencia en el sector, refiere el artículo, Peña colocó al frente de la paraestatal a Emilio Lozoya de 38 años de edad.
El diario estadounidense señala que el Presidente mexicano insiste en que el objetivo es la modernización de Pemex y no su privatización, como lo acusan los opositores.
De acuerdo con la publicación, el Mandatario en su discurso del Día de la Expropiación Petrolera, hizo referencia sobre una reforma practica, que permita la introducción de nuevas tecnologías y acelerar los recursos energéticos para reducir costos.
El articulo firmado por Nick Miroff y Wiliam Booth, agrega que Peña se enfrentará a sindicalistas petroleros, legisladores de izquierda y grupos de interés en torna al a reforma energética.
El texto de dicho diario expone que PEMEX, de ser orgullo nacional, se ha convertido en un dinosaurio minado por las deudas y tecnología anticuada. Ante ello Peña ve el tema como prioritario.
La cuestión precisa el artículo, es si México adoptará modelos como los de Noruega o Brasil, donde empresas petroleras nacionales pueden asociarse con extranjeras y vender acciones e inversiones.
Especialistas consultados por el diario´, México no será capaz de atraer inversión extranjera si no permite la competencia a nivel minorista.
