El impudor de Eruviel Ávila
Jorge Carrillo Olea
Cómo con vacuna y sin vacuna la epidemia sexenal de la sucesión ya enferma. Naturalmente, como toda epidemia daña primero a los más débiles. Esos antídotos que serían la autocrítica, la prudencia, la contención no operan en ellos. Son los más propensos al contagio, y bueno…. pues empiezan las víctimas de la patología del ladrillo a sumar a sus más débiles damnificados.
Al menos uno hace ya meses que empezó a indicar serios síntomas: el gobernador del Estado de México Eruviel Ávila Villegas, ecatepense puro. Ni remotamente hay otro gobernador o miembro del gabinete que le compita en impudor. Gasta tremendas cantidades en su promoción. Diariamente es larga noticia en la televisión y en ciertos medios impresos. Su seráfica imagen, su suave hablar, su parsimonia y blandas formas son sus cartas. Su nativismo lo hace transparente en sus intenciones.
Su verdadera índole emerge cuando en otras situaciones y condiciones es más transparente: el 6 de agosto de 2005, en la presentación de su Segundo Informe de Gobierno como alcalde, dijo en un acto público en el que Arturo Montiel, entonces gobernador, fue el invitado especial: “Montiel fue siempre como el árbol, fuerte y frondoso, al que acudimos para protegernos bajo su sombra del inclemente sol. Fue siempre, y sigue siéndolo, árbol lleno de frutos para saciar a los hombres y mujeres con más necesidad. Él es un ejemplo transparente de generosidad”. Convencido de su montielismo como simula, ¿cómo respondería ante su deber de desenterrar tan vergonzoso caso, por cierto por Enrique Peña sepultado?
Es noticia cada día a nivel nacional y, ante tales desfiguros, naturalmente algún joven reportero le planteó si es que “va para la grande”. Presuroso pero feliz por el incidente le dio la respuesta que tantas veces hemos oído, que es inútil repetir. Quedó feliz. Una mente oscura concebiría que él mismo mandara hacer la tarea al reportero, al que con esa cara angelical respondió.
El manejo de su imagen es totalmente inescrupuloso a la par que burdo y mediocre, sus intenciones brincan detrás de cada noticia. Novedoso ha creado su propio recurso cibernético: “Gracias por visitar mi canal en YouTube y darme la oportunidad de compartirte parte del trabajo que realizo como gobernador del Estado de México”, agradece mientras vuela en helicóptero sobre Teotihuacán. La producción no puede ser más chabacana.
Gobernador de un estado laico por definición, intenta hacer una visita oficial al Papa para regalarle ciertas artesanías mexiquenses y naturalmente invitarlo a visitar su estado. El intento es una muestra de protagonismo bastante primario, disfrazando sin definición anémicos anuncios de su fe (a la que tiene pleno derecho). No se atreve a declararse creyente, pero tampoco lo oculta, así es su laicismo oficial.
El trágico accidente de Xalostoc le dio cancha para actuar bien, a tiempo y con tacañería. Voló desde Roma, se hizo cargo de la situación y ofreció a cada deudo por casa perdida ¡25 mil pesos!, destinados según él mismo dijo a reponer el inmueble y los enseres perdidos.
Según él, es así como se construye una precandidatura presidencial. Observar la concatenación de sus propósitos simplemente da miedo. Es el dinosaurismo redivivo. ¡Cuantos loquillos quedarán por emerger!
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………..Suspensivos. El sábado pasado se cumplió un año de haber surgido, sorpresivamente, venturosamente, un movimiento que contrajo la frescura, la espontaneidad y la fuerza de la juventud. El #YoSoy132 tan rico y paradójicamente tan abandonado por todas las corrientes ideológicas. Su entrega es inigualable: Una, impugnar el centro de los poderes fácticos: el duopolio Televisa y Tv Azteca y con ello promover la hoy vigente reforma en la materia. Otra que tiene que ver con la soberbia del triunfador Enrique Peña, según se le veía y convertir una campaña donde todo parecía inmutable, en un real esfuerzo por ganar.
