Afirmó Mony de Swaan, presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), que sólo 6.0 por ciento de la población en Tijuana se quedó sin decodificador y llamó a quienes consideran que el apagón analógico fue un fracaso, a poner las pruebas “sobre la mesa”.

Aseguró que el organismo a su cargo realizó su trabajo, con la presentación de cédulas, consultas y estudios necesarios para la aplicación de esta medida. Sostuvo que el apagón analógico sólo debería ser suspendido si existe evidencia suficiente de un fracaso o de afectaciones mayores.

En ese sentido, precisó que de 14 mil 324 hogares de Tijuana, Baja California, aproximadamente 6.0 por ciento se quedó sin un decodificador para transitar a la televisión digital.

Detalló que ello se debe, entre otras causas, a que cierto número de ciudadanos no hizo el esfuerzo suficiente para obtener el aparato, a otro tanto no le interesó contar adquirirlo y a que Tijuana es una ciudad con un importante flujo migratorio.

Recordó que en Tijuana, el apagón analógico permite al Estado recuperar 48 megahertz y aprovecharlo en servicios de telecomunicaciones.

Aclaró que el aplazamiento para la implementación de la televisión digital, del 16 de abril al 28 de mayo de este, se debió a una decisión del órgano colegiado de la Cofetel, pues no se había logrado la penetración y la totalidad de la documentación no estaba revisada en su totalidad.

Por su parte, el director de Información de Televisa, Javier Tejado Dondé, aseguró que la población afectada puede ser de 15 o 20 por ciento y que las televisoras no detuvieron el apagón.

Expresó que interés de la empresa televisiva no tener que transmitir dos señales debido a que resulta muy costoso.