Uno de los hombres más odiados de Argentina
Alonso Ruiz Belmont
Se llamaba Jorge Rafael Videla Redondo. Era, con seguridad, uno de los hombres más odiados de Argentina. El pasado 17 de mayo a la edad de 87 años, preso en el penal de Marcos Paz, el famoso recluso fue hallado muerto debido a causas naturales.
El 24 de marzo de 1976, Videla, entonces comandante en jefe del Ejército, encabezó junto al almirante Emilio Massera y al brigadier general Orlando Agosti el golpe de Estado que derrocó el gobierno civil de Isabel Martínez de Perón. Videla fungió como presidente de facto y líder de la junta militar en aquel país hasta 1981, para ser relevado por el teniente general Roberto Eduardo Viola. Las fuerzas armadas instauraron de inmediato un régimen organizado de terror y represión política en contra de todos los opositores.
Fue, sin duda, la dictadura más sanguinaria que haya existido en la historia del Cono Sur.
Durante aquel holocausto silencioso fueron asesinados treinta mil argentinos. Videla fue el principal arquitecto y brazo ejecutor de aquella sofisticada trama genocida. Con la derrota militar sufrida por los golpistas a manos de las fuerzas británicas en la Guerra de las Malvinas, la junta se vio obligada a abandonar el poder.
Tras el regreso del orden democrático el 10 de diciembre de 1983, el presidente Raúl Alfonsín ordenó el enjuiciamiento de la antigua cúpula militar que gobernó el país durante siete largos años. En 1985, Videla y sus colegas golpistas fueron condenados a cadena perpetua por delitos de lesa humanidad e inhabilitados como miembros de las fuerzas armadas.
Sin embargo, la democracia argentina era débil aún y las presiones en el interior del ejército en contra de los procesos judiciales llevaron incluso a una insubordinación de oficiales en la base militar de Campo de Mayo en Buenos Aires durante marzo de 1987, y a otra en la ciudad de Monte Caseros en 1988.
En 1990, el presidente Carlos Saúl Menem indultó a los genocidas y éstos quedaron libres. Videla fue detenido nuevamente el 9 de junio de 1998 por el delito de sustracción de menores; 38 días despuficio ﷽﷽﷽﷽de fas y estsoEn 19990és se le concedió el derecho al arresto domiciliario el cual perdió el diez de octubre de 2008. Fue trasladado entonces a una prisión en Campo de Mayo.
El 31 de agosto de 2010, la Corte Suprema de Justicia decretó que el indulto de Menem había sido anticonstitucional y ordenó que la pena de prisión perpetua fuese cumplida por el exmilitar. En aquel momento, comenzaron a abrirse decenas de procesos judiciales adicionales por todo el país contra Videla por los cargos de asesinato, secuestro, tortura; sustracción, retención y ocultamiento de menores, así como por su participación en el llamado Plan Cóndor.
Nadie en aquella nación en slamentó su muerte ni tampoco la celebró. Quizás el único consuelo para las familias de los desaparecidos así como para el resto de la sociedad argentina es que Videla fue juzgado bajo las normas constitucionales de un Estado democrático.
