Luis Alberto Salvador Avelar

 Obra escrita por Lautaro Vilo, tomando la idea de la ley del mismo nombre que reforma el consumo del tabaco, (en Argentina). El autor hace una analogía entre el consumo del tabaco y la madurez, pasando por el despertar sexual y el descubrimiento de uno mismo a través de las amistades. Todo esto planteado en una tarde de “peda” entre tres buenos amigos de toda la vida, y en la cual se cuentan las experiencias de cada uno.

Esta puesta en escena concursó en el Festival universitario de teatro y fue ganadora de la categoría correspondiente a montajes de egresados; así mismo uno de sus actores ganó el premio al mejor actor.

Al inicio se avisa al público que la obra no es apta para personas que no toleran el humo que se desprende del tabaco o a las palabras altisonantes. Advertencia que es muy buena, pues ambos elementos son importantes para la obra; el humo del tabaco es provoca, sin duda, que los espectadores se sientan parte de la escena y al final de la obra sientan en su organismo un olor muy penetrante del tabaco, si es que no le eres intolerante pero tampoco fumas, al final de la obra sentirás un asco tanto mental como físico al tabaco.

El trabajo actoral, reforzado por ambas direcciones (dirección de actores, entrenamiento vocal y la dirección general), toma una fuerza impresionante; la energía que está siempre bien manejada en el escenario hace que el espectador esté siempre inmerso y en seguimiento de las acciones. Por ser un texto contemporáneo y con una situación que no nos es ajena, hace de la obra una propuesta de fácil digestión. El trabajo es alegre, tiene tintes cómicos, pero siempre manejando una verdad en intenciones y diálogos que sólo la improvisación puede dar; no toda la obra es improvisada pero es necesaria esta comunicación entre los actores.

Hay elementos que son utilizados pero que no necesariamente son explotados al ciento por ciento; está, por ejemplo, el uso de la multimedia que a pesar de no ser tan necesaria, pues sólo cumple con la función de proyectar un video que está dentro de la historia contada pero que no se refiere a la trama, y además, el espacio y el manejo de las luces del mismo no lo hacían completamente visible; ya que o se ven los actores o se ve el video. Un segundo elemento es la música, que aunque fue una buena elección hubo algunas fallas en las entradas y en los volúmenes; éstas eran más fallas técnicas que de la propia obra. Un mal día. Sin embargo, la función corrió sin más inconvenientes.

La obra 23,344 merece ser vista, hace pasar rato agradable y te evoca recuerdos de juventud, te hace reflexionar acerca de tu vida. Su temporada en el área de teatros de la Facultad de Filosofía y Letras, de la UNAM, terminó el 8 de Mayo, pero si tenías la intención de verla aún se podrá ver en el teatro Santa Catarina, en Coyoacán, del 30 de mayo al 2 de junio. (Los horarios, ya se sabe, en la cartelera del teatro Santa Catarina).

 Dirección: Gustavo Beltrán Méndez.
Elenco: Emmanuel Pichardo Caballero, Jorge Alberto Maldonado Pulido y Samuel González Fernández.