Magdalena Calderón

Un rico tres pobres, es una obra constituida por cuadros de tono fársico y cómico de clara alusión política. Se trata de una crítica al sistema capitalista y a la forma de vida mecánica y absurda que conlleva, en donde se beneficia a los ricos y para los pobres solo hay desgracia. Es llevada a escena por un grupo de estudiantes del Colegio de Literatura Dramática y Teatro de la UNAM co-dirigida por las alumnas Aurora Gómez Meza e  Isabel Yurai Terán Ibarra, se representa durante la Temporada Teatral de Primavera de dicho colegio.

Durante la puesta en escena los cuadros son agrupados en cuatro sectores distinguidos por una figura política o religiosa. Estos grupos son hilados por la figura de un clown que funge como hilo conductor dentro de toda la obra.

Por desgracia, el tono político de la dramaturgia de Louis Caleferte, no es explotado de manera adecuada en la escena. Los cuadros no son trabajados en el torno fársico o cómico que el texto sugiere, pero no es que la intención sea modificarlo o darle otro tono, el problema es que la representación pretende ser fársica pero no lo logra, se queda plana, el público espera más, existen momentos donde la dramaturgia sugiere una reacción de risa del espectador, pero este efecto no ocurre. Esto es porque la dirección de actores no está encaminada a este tipo de géneros donde la corporalidad debe ser más exagerada, y aunque hay intentos, en algunos actores queda pobre, muy por debajo de lo que se esperaría. Sin embargo, existe también el excelente trabajo. tanto corporal como vocal, de la actriz que interpreta al clown/hilo conductor, su interpretación es claramente la adecuada y cumple con la función requerida: crear una atmosfera cómica, pero a la vez extraña, provocando un poco de miedo. Al mantener en todo momento la expresión corporal de su personaje, es decir, el cuerpo y la personalidad de un clown, de su clown: picaresca, burlona y siniestra.

Es una lástima que solo se puede decir tal, del trabajo de esa actriz. Ya que en los otros casos, más que dirección de actores, no existe creatividad actoral y es claro que varios de ellos no tienen ninguna experiencia anterior (algunos son alumnos de segundo. semestre del Colegio), pero tampoco se trabajó en ellos para que pudieran explotar su capacidad. No logran ponerse a la altura de los actores que tienen un poco más de experiencia y conocimiento sobre las técnicas actorales, lo que provoca un desnivel notable en la obra, que ocasiona muchos baches, cuando la obra debería de ser dinámica y ágil. De nada sirve que existan actuaciones muy buenas que logran llamar la atención del público y crear ambiente si al mismo tiempo hay otras que son monótonas y aburridas. Es por ello que la obra no es uniforme, no va en línea ascendente, no va de menos a más. La energía que debería estar presente en la hora y media de duración se dispersa por momentos y al llegar al final el nivel de atención se pierde y no se llega a un punto climático que provoque una verdadera reacción de frustración y reflexión sobre la sociedad, que es lo que sugiere la última intervención del clown.

En resumen, la puesta en escena no se acerca a lo que la dramaturgia sugeriría, no logra la crítica y se pierde en la anécdota.