Patricia Gutiérrez-Otero
(Primera de dos partes)
A los actuales pueblos nativos de nuestra tierra.
Entre la historia y la leyenda encontramos un magnífico personaje del mundo mexica. No pretendo apegarme a la historia oficial, sino partir de lo que encontré para recordar una imagen antigua y femenina de la dignidad de los pueblos de esta tierra morena.
Tecuixpo, “flor de algodón” en náhuatl. Fue nieta por parte de su padre de Axayácatl e hija menor del emperador azteca Moctezuma Xocoyotzin, Tlatohani de Tenochtitlan; Tezalco, su madre, fue princesa de Tacuba. Tecuixpo nació probablemente el 11 de julio de 1509 o 1510 y tuvo otros dos medios hermanos llamados Pedro y Diego Huanitzin, y cuatro medias hermanas, Ana, Elvira, Francisca e Inés.
Hija de reyes, la princesa recibió en el Calmécac una educación esmerada y los cuidados que se prodigaban a los nobles mexicas. Con la llegada de los invasores españoles, los religiosos franciscanos la bautizaron con el nombre de Teresa Isabel Tecuixpo Xocoyotzin.
La historia de Tecuixpo es una historia dramática, marcada por la muerte y el sojuzgamiento, aunque también por la nobleza de su carácter. En 1520, a los doce años, Tecuixpo escapó en una canasta de ropa de la masacre que se llevó a cabo en Tenochtitlan, en la que perdieron la vida su padre, madre, varios hermanos, tíos y decenas de miembros del Huey Tlahtocan del Anáhuac (Gran Consejo del Anáhuac). Los sobrevivientes del Gran Consejo la casaron ese mismo año con Cuitláhuac, señor de Iztapalapa. Según algunas fuentes, Tecuixpo engendró a Cacama con este emperador, aunque otras fuentes afirman que el matrimonio no se consumó. Ese mismo año el Tlatohani Cuitláhuac falleció víctima de la viruela. La princesa fue entonces desposada con su primo, el último emperador “azteca”, Cuauhtémoc, “águila que cae”, quien sucumbió ante los conquistadores el 13 de agosto de 1521. Sin embargo, antes de su derrota, junto con su joven esposa y los miembros del Consejo, elaboró la “Consigna del Anáhauc” para preparar al pueblo a su sombrío futuro.
Después de que Hernán Cortés ejecutó a Cuauhtémoc en 1522, Tecuixpo fue arrancada de los restos de su comunidad. En ese momento trágico a nivel personal y social, la princesa mexica siguió uno de los principios de su pueblo, la tradición del Azcohuayotl Centeotl Yeliztli, gracias al que mantuvo su serenidad y compromiso con la vida. Tecuixpo juró mantener los valores profundos de su cultura. Signo de ello es el rechazo de Leonor Cortés Moctezuma, hija que le procreó Cortés, asesino de su familia, de su gente y de su civilización. Leonor representaba para ella un sometimiento forzado y no una entrega. En 1525, antes de dar a luz, Tecuixpo fue dada en matrimonio a otro de los conquistadores, Alonso de Grado, con quien no tuvo descendencia. Sin embargo, Tecuixpo enviudaría de nuevo antes de procrear más hijos mestizos, futura descendencia de la Casa Moctezuma.
Además, opinamos que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés; prohibir las mineras a cielo abierto, en particular en regiones indígenas; acabar la guerra contra el narco; juzgar a los responsables del incendio de la guardería ABC…

