Productores Agrícolas de la zona Altos de Chiapas realizan un muestreo de acopio de semillas a fin de establecer un banco de “Germoplasma” de esas especies que permita preservar su diversidad genética.

Además de reafirmar e impulsar la actividad de la milpa entre mujeres indígenas de la zona.

Arturo Farrera González coordinador de la Red de Productores de Semillas Criollas de los Altos de Chiapas, señaló que como parte de ese propósito, mujeres campesinas de cuatro municipios de está región participan en un curso de adiestramiento creando parcelas delas zona de la Albarrada de esta ciudad.

Explicó que “la idea de realizar estas actividades es hacer pequeñas parcelas en este espacio de La Albarrada donde las campesinas indígenas acudan a cada una de ellas y hagan su siembra de acuerdo con las tecnologías que tienen localmente y así intercambiar experiencias y técnicas para sembrar”.

Y destacó que en está ocasión participarán mujeres provenientes de 10 localidades de los municipios de Larráinzar, Zinacantán, Tenejapa y San Cristóbla de las Casas.

“Lo que estamos haciendo es traer las semillas e identificarlas para que aquellas las conozcan y se puedan establecer las parcelas con sus semillas familiares”, indicó.

La idea comentó es “que un banco de germoplasma de todas las semillas que hay en la región se quede aquí otra idea es que hay un intercambio de conocimientos de cómo cada una de ellas siembre la milpa y darle seguimiento, de modo que cuando venga la cosecha haya un intercambio”.

Farrera González agregó que con estas actividades pretenden preservar las semillas criollas, fortalecerlas y mejorarlas, además de fomentar y reafirmar la cultura de la milpa en las familias de los altos y otros municipios.

“Estamos agrupados en la Red de Productores de Semillas Criollas, en la que participan varias organizaciones y grupos de trabajo, con el objetivo de fomentar y defender esta cultura de la milpa”, explicó.

En esta ocasión, reiteró, participarán campesinas de Larráinzar, Zinacantán, Tenejapa y San Cristóbal de Las Casas, pero “tenemos grupos en municipios más alejados, como Cintalapa, Jiquipilas, Ocozocoautla, Acacoyagua, Comitán y en la zona Sierra que particularmente hacen sus eventos en cada región”.

Adelantó que para cuando salga la cosecha, en octubre, “la idea es que vengan más señoras y se hagan diferentes platillos de comida campesina, como tamales, tostadas, tortillas, atole y toda una variedad de alimentos que las mujeres saben hacer con los productos de la milpa” .

Farrera González reconoció el trabajo de la mujer en la producción de alimentos, pues “juega un papel importantísimo; es la mujer la que selecciona la semilla, la cuida y almacena; ella sabe cuál sirve para cada cosa, cada semilla tiene una historia familiar y características distintas.

“La mujer lo sabe y por eso es importante que ellas también siembren la milpa, pues en los Altos siguen participando en las labores fuertes de la agricultura, ellas tienen los conocimientos y hay que hacerles caso”, concluyó.