Jaquelin Ramos

Como en la canción  de El Chivo Ciclista, de  Francisco Gabilondo Soler “Cri-Crí”, el candidato del PAN a la gubernatura del Estado de México, Luis Felipe Bravo Mena, está ¡que se cae! ¡que se cae! ¡que se cae! ¡que se cae!

Ni con la ayuda de funcionarios federales que se han apersonado en sus recorridos el destacado panista ha logrado permear en la intención del voto mexiquense y es posible que hasta llegue a declinar en favor del abanderado del PRD-PT-Convergencia, Alejandro Encinas, para echarle montón al candidato del PRI-PVEM-Nueva Alianza, Eruviel Avila, según se ha comenzado a rumorar en círculos políticos y periodísticos.

Luis Felipe Bravo Mena nació el 28 de septiembre de 1952 en León, Guanajuato. Es abogado egresado de la Universidad de Guanajuato y tiene una especialidad en Filosofía Política de la Universidad Panamericana.

Fue integrante del comité de campaña de Manuel J. Clouthier por la Presidencia de la República en 1988 y, en 1989, secretario ejecutivo del Gabinete Alternativo fundado y presidido por ese mismo político, conocido como Maquío.

Miembro destacado del PAN en el Estado de México, fue candidato a presidente municipal de Naucalpan en 1990, y contendió por la gubernatura del Estado de México en 1993, también contra Alejandro Encinas. El ganador fue el priísta Emilio Chuayffet. También se desempeñó como diputado federal, en 1991, y luego como senador, en 1994.

En 1999 fue designado presidente nacional del PAN, cargo en el que fue reelecto para un siguiente período que concluyó en 2005. Bajo su liderazgo, Acción Nacional ganó la Presidencia de la República en 2000.

Al terminar su gestión al frente del PAN, el ex presidente Vicente Fox lo designó embajador de México ante el Vaticano, puesto al cual renunció, en noviembre de 2008, para ocupar la secretaría particular del presidente Felipe Calderón.

El 7 de enero de este año abandonó ese cargo en la Presidencia de la República para dedicarse a actividades personales.

Luis Felipe Bravo Mena fue presentado, el 29 de marzo, como el precandidato de Acción Nacional, de cara a los comicios del próximo 3 de julio para renovar la gubernatura del Estado de México. Compitiendo en la elección contra Eruviel Ávila Villegas, del PRI-PVEM y Nueva Alianza, y Alejandro encinas del PRD-PT-Convergencia.

Dos son las principales fortalezas de Luis Felipe Bravo Mena: su buena relación con PAN, en el que milita desde 1969, y su cercanía con el presidente Felipe Calderón.

No obstante, de acuerdo con los analistas, el abanderado panista carece de la popularidad para competir y ganar la elección, porque desde hace tiempo se ha desvinculado del Estado de México debido a que sus cargos han sido de carácter federal, no local. Hasta la fecha, Bravo Mena es el tercer lugar en las encuestas.

Se considera que “ha perdido el pulso” de los problemas de la entidad, lo que le impide entender las necesidades y demandas de la población. Además, carga con el “peso” de haber perdido una elección de gobernador y, en meses pasados, de haber respaldado una fallida alianza electoral con el PRD.