Se incrementa la tensión en Egipto, luego de que las fuerzas armadas amenazaran con intervenir para deponer al presidente Mohamed Morsi, si este no integra a las fuerzas opositoras de su gobierno. Asesores cercanos al mandatario aseguran que ya se vive “un golpe de estado” que generará mucha violencia. El ejército ha prohibido a Mursi y a los Hermanos Musulmanes salir del país.
De hecho, el ejército con ayuda de vehículos blindados ya ocupa el edificio de la televisión estatal en el centro de El Cairo; los empleados no relacionados con la emisión de programas en directo, han abandonado el edificio. Se espera que en breve haya un mensaje de parte de las fuerzas armadas.
El presidente de Egipto, Mohamed Cursi —quien se ha negado a dimitir—, en un mensaje a la nación transmitido el martes por la noche en la televisión estatal, recalcó que su llegada al poder fue a través de elecciones “libres”. Afirmó “haber cometido errores” pero aseguró que las cosas están más claras tras un año en la presidencia.
“Redactamos una Constitución que fue aprobada en un referéndum. Tenemos Legitimidad, y es esta legitimidad la que nos garantiza que no habrá luchas ni derramamiento de sangre si la respetamos” añadió Cursi. “Mi mensaje es para todos, para la oposición, me aferraré a esta legitimidad.
Sin embargo la oposición, ha dicho que el tiempo de pactos ha quedado atrás. La prensa egipcia ya dio por concluida la era Morsi. El rotativo estatal Al Ahram titulaba: “Dimisión o cese hoy”; el diario Watan titulaba: “El final”.
