Por los altos niveles de volumen
Gabriel Gutiérrez Rodríguez
El límite de ruido para evitar que el oído sufra daños irreversibles es de 70 decibeles; sin embargo, la contaminación por ruido que se genera principalmente en vialidades o lugares públicos alcanza hasta 110 decibeles, por ello, se recomienda usar tapones auditivos y evitar el uso de audífonos con niveles altos de volumen.
La otoneuróloga del Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional Siglo XXI, Cristina Martínez Ruiz, aseguró que las complicaciones se presentan en personas cada vez más jóvenes, menores de 30 años, quienes acuden a consulta por problemas de audición ocasionados por la exposición al ruido, como son el zumbido de oídos y cambios en la percepción del sonido.
Dijo que a partir de los 40 años se reportan casos de pérdida auditiva irreversible, afección que anteriormente se presentaba sólo en adultos mayores. Esto obedece a que en la actualidad las personas acostumbran utilizar audífonos con mayor volumen para contrarrestar el ruido exterior que registra como mínimo 80 decibeles, en lugar de emplear acciones preventivas.
La especialista destacó que en el Seguro Social se realizan estudios para la detección oportuna de enfermedades auditivas (audiometrías), y cada seis meses para pacientes con este problema de salud, a fin de evitar que el daño avance.
Enfatizó que es necesario acudir a consulta médica cuando el derechohabiente presente molestias como alteración en la audición, zumbido o dolor, para determinar si presenta alguna lesión y brindarle atención inmediata. Recomendó modificar los hábitos que puedan incrementar el riesgo de sufrir complicaciones auditivas.
La otoneuróloga reiteró que modificar la costumbre de escuchar música con alto volumen y utilizar tapones auditivos cuando se está expuesto al ruido intenso, son las principales medidas de prevención para evitar problemas en el oído en edades tempranas.
RECUADRO
Alergia y mascotas
Para prevenir cualquier riesgo de salud por la convivencia con mascotas es necesario un control adecuado con el médico veterinario para la aplicación de vacunas, indicó el jefe del Departamento de Alergia e Inmunología Clínica, del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional La Raza, Martín Becerril Ángeles.
El especialista reconoció que muchas personas establecen un lazo afectivo con sus mascotas y las consideran un miembro más de la familia, sin embargo, advirtió sobre el riesgo de que ingresen a la recámara donde está un enfermo y que suban a la cama.
Aconsejó cubrir almohadas y colchones con fundas impermeables para impedir que las partículas que causan alergia (alérgenos) penetren al interior, que haya limpieza constante de la casa a fin de evitar la acumulación de polvo y bañar en forma frecuente a la mascota, con lo que se reduce el riesgo.
