La Comisión Nacional de Derechos Humanos informó que el número de mujeres en prisión aumentó un 175 por ciento de 1997 a abril de 2013. Hace énfasis en la condición de vulnerabilidad que viven 11 mil 901 mujeres recluidas en las cárceles del país.
En un informe especial enviado a la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, la Comisión pormenoriza que de ese total, más del 74 por ciento de las mujeres recluidas enfrenta procesos del fuero común y 25.73 por ciento lleva procesos del fuero federal.
De los 418 centros de reclusión del país, sólo 10 son exclusivos para mujeres y el resto, 7 mil 712, son considerados centros mixtos.
La mayoría de mujeres que viven en prisión —muchas de ellas con sus hijos—, sufren de hacinamiento, trato indigno, castigos excesivos, así como una pésima atención alimenticia, médica y jurídica, además de la sobrepoblación.
Las Islas Marías que en el pasado fue considerada un centro de reclusión con programas de rehabilitación y estancia apropiada para cumplir la sentencias, hoy es un foco rojo por las violaciones a los derechos humanos que sufren las mujeres.
