Luego de los recientes hechos donde diversos países europeos cancelaron el permiso de sobrevuelo de la nave del mandatario boliviano Evo Morales y su permanencia en el aeropuerto de Viena durante 14 horas, donde intentaron requisar el avión presidencial, por sospechar que llevaba al ex agente de inteligencia Edward Snowden, Evo Morales advirtió que no le temblará la mano para cerrar la embajada estadounidense en La Paz.
“No la necesitamos bajo el pretexto de cooperación o de relaciones diplomáticas, estaríamos mejor , tenemos otros aliados”, apuntó el mandatario.
En una concentración de trabajadores, productores de coca, agricultores y representantes de los sindicatos campesinos y de juntas vecinales en Cochabamba, Morales censuró a los países europeos y a Estados Unidos por su intervencionismo.
Resumió momentos del incidente que vivió el martes pasado, cuando cuatro países –Francia, España, Italia y Portugal- cancelaron el permiso de sobrevuelo en el viaje de regreso a Bolivia desde Moscú, porque se sospechaba que en la nave iba escondido el ex agente de inteligencia estadounidense Edward Snowden, que busca el gobierno estadounidense.
El piloto pidió aterrizar en el aeropuerto de Viena, donde Morales y su comitiva permanecieron 14 horas, tiempo en el que algunos diplomáticos europeos intentaron requisar el avión presidencial.
Por su parte, los presidentes de Venezuela Ecuador, Argentina, Uruguay y Surinam —miembros de UNASUR—, demostraron su apoyo a Bolivia y a su mandatario. Nicolás Maduro y Rafael Correa aseguraron que quién se mete con Bolivia también lo hace con toda América Latina.
Estos mandatarios junto con sus homólogos de Argentina, Uruguay y Surinam además de un representante de la presidenta brasileña, debaten las líneas de una política, que como UNASUR, adoptarán en sus relaciones con los países europeos y de Estados Unidos.
Leticia Alvarado Cortés.
