En una conferencia en Nueva Delhi, Rajeshwari Dutt, académica india, reclamó reconocer la relevancia de la influencia de los caciques mayas en la Península de Yucatán hasta el siglo XIX, en contraposición a las teorías que limitan su influencia hasta el XVI.

Dutt afirmó durante su ponencia en el Instituto Cervantes de la capital india que aunque los caciques -líderes- mayas perdieron poder de manera progresiva durante el período colonial español y tras la independencia, su historia no es la de un “fracaso” .

“Hago microhistoria, así que reconstruí la vida de caciques determinados y lo que encontré no fue una historia de fracasos, sino de oportunidades, progreso social, supervivencia, gracias sobre todo a la capacidad de crear alianzas que tenían” , señaló la académica.

Acostumbrada a realizar sus disertaciones ante un círculo académico especializado, Dutt se enfrentó a un público desconocedor de los 5,000 años de historia que posee la cultura maya, por lo que su primer cometido fue darles a conocer la rica civilización que se asentó  en la península yucateca.

La conferencia, titulada “Líderes mayas indígenas (caciques) durante finales del período colonial e inicios del nacional”, fue acompañada por una exposición fotográfica sobre la cultura maya, patrocinada por el gobierno de Guatemala.

La muestra está compuesta de una veintena de instantáneas que reflejan la riqueza histórica de sitios arqueológicos de importancia universal como Tikal y Quiriguá, así como el acerbo del pueblo maya como comunidad que conserva vivas sus tradiciones ancestrales.

Inicios de caciques mayas.

La civilización maya se inició entre el 600 y el 400 a.C. en las tierras bajas selváticas pertenecientes a los actuales territorios de Guatemala, Belice y sureste de México. Aunque se prolongó hasta la conquista española a principios del siglo XVI, alcanzó su apogeo durante el periodo clásico (200-900 d.C.). A diferencia de Teotihuacán, los mayas no crearon una estructura política unificada sino que formaron un cierto número de ciudades-estado con una cultura común. Las formas artísticas, los conocimientos científicos y la arquitectura monumental hicieron de los mayas el pueblo más civilizado en muchos aspectos del continente americano.

Hacia el 600 a.C. las tierras bajas mayas experimentaron un gran y rápido aumento de población. El área, salpicada de pequeñas comunidades agrícolas, vio la emergencia de poderosos cacicazgos hacia el 400 a.C. De entre todas estas entidades destacaron lugares como El Mirador, Tikal, Cerros, Becan y Dzibilchaltun, que se convirtieron en grandes centros ceremoniales, con decenas de miles de habitantes. Se levantaron enormes templos y amplias plazas para reflejar el poder y la autoridad de los gobernantes mayas. La cerámica y otras artes, obra de artesanos especializados, eran uniformes en toda el área.

Los cacicazgos mayas tenían estrechos vínculos económicos entre ellos y con otros de las tierras altas de Guatemala y la costa del Pacífico, incluyendo Izapa y Kaminaljuyú. De todas estas culturas, los mayas adoptaron la costumbre de esculpir estelas para codificar acontecimientos históricos. Los gobernantes mayas posteriores patrocinaron el grabado de estelas con inscripciones que proclamaban su autoridad, glorificaban su genealogía y narraban sus conquistas. Dado que las fechas mayas guardan una correlación con el calendario europeo, estas estelas proporcionan una cronología muy precisa de la historia maya.