El verano ya llegó y las chanclas poco a poco se irán apoderando de las calles, sin embargo su uso diario y prolongado podrías poner en riesgo tus vacaciones.
De acuerdo con ABC.es, hay diferentes estudios que confirman que el uso de chanclas prolongado puede ser la causa de varias enfermedades. Uno de los riesgos de este calzado es la fascitis plantar, la inflamación de los músculos o dolor de la parte baja de la espalda. Los principales síntomas de la fascitis es el dolor y la rigidez en la parte interior del talón, la planta del pie también puede doler o arder cuando das los primeros pasos en la mañana o al subir escaleras.
Según los expertos, cuando usamos sandalias nuestros pasos son más cortos lo que ocasiona que nuestros talones choquen con el suelo de una forma irregular, lo que altera el ritmo natural de nuestro caminar.
Esto sucede por que la mayoría de las personas suelen tensar los dedos del pie para mantener mejor la sujeción de la sandalia y la presión de los dedos añade estrés a la zona del tobillo y a todo el pie en general.
El esfuerzo adicional en el talón y el arco del pie ocasiona la inflamación de piernas, las caderas y la parte baja de la espalda, así lo publica el sitio español.
Las chanclas también están en la mira de los ortopedistas, según Notitarde, porque su uso frecuente se relaciona con la fascitis plantar, una inflamación del tejido conectivo del pie y que empeora en las personas que tienen sobrepeso y que llevar un estilo de vida sedentario.
Los especialistas recomiendan sólo usarlas en las playas o antes de entrar a la piscina, y evitar su uso prolongado.
