Alrededor de 500 piedras grabadas con 8 mil figuras, posiblemente elaboradas hace 6 mil años, forman parte del sitio arqueológico con mayor cantidad de petrograbados, que el Instituto Nacional de Antropología e Historia, acondiciona para visita del público en Narigua, al sur del estado de Coahuila.
Los trabajos de habilitación del sitio se realizan a través del Programa de Empleo Temporal (PET) que se lleva a cabo entre el INAH y la Secretaría de Desarrollo Social, con lo cual también se ofrece un medio de sustento para la gente del lugar, reduciendo los efectos económicos de la sequía en poblaciones marginales o de extrema pobreza.
Estos petrograbados se distribuyen en diferentes puntos de la sierra y están relacionados con otro tipo de elementos arqueológicos conocidos como campamentos de antiguos grupos de cazadores-recolectores. En dichos lugares se han encontrado fogones y una mínima cantidad de desechos de talla en lítica, así como algunas puntas de flecha.
Los materiales de lítica descubiertos en Narigua son evidencia de actividad humana, indicadores de que ahí antiguos grupos estuvieron fabricando herramientas utilizadas para sobrevivir, explica el arqueólogo Gerardo Rivas, quien actualmente estudia el sitio mediante el enfoque de patrón de asentamiento, y encabeza una serie de trabajos para su conservación.
A pesar de que aún no se tiene mucha información sobre los grupos nómadas que elaboraron las manifestaciones gráfico-rupestres de Narigua, en comparación con otros sitios del Noreste, como Boca de Potrerillos, y con base en distintas investigaciones etnográficas entre los pueblos indígenas que sobrevivieron hasta épocas recientes, se sabe que este tipo de expresiones formaron parte de rituales de iniciación, de cacería del venado, o dedicados al cosmos.
Desde agosto de 2012 a la fecha, el INAH lleva a cabo trabajos para acondicionar el sitio a la visita pública, tarea que forma parte del proyecto de “Protección Legal y Técnica del Patrimonio Arqueológico en el Estado de Coahuila” emprendido por el Instituto, principalmente orientado a proteger y conservar los sitios arqueológicos.
Hasta el momento, se acondicionó una ladera mediante la construcción de andadores que permiten caminar sin tener que escalar hasta los petrograbados. Actualmente se tiene el avance de poco más de 50 por ciento; es decir, la brecha ya está abierta en kilómetro y medio, de los dos que comprende el área en la que hasta el momento se han localizado las manifestaciones.
