Alí Chumacero tenía una sonrisa inmensa y contagiosa. Era un hombre amante del whisky, sensible, inteligente, perfeccionista, pero también modesto y generoso, que daba más importancia a los demás que a sí mismo. Un escritor divertido, dueño de una ironía dura y burbujeante, y un apasionado de la vida que disfrutaba intensamente cada día y al que le interesaba cumplir al menos 150 años.
Con estas cualidades, amigos y colegas recordaron al vate mexicano Alí Chumacero, durante un homenaje celebrado en la Fundación Miguel Alemán, en la Ciudad de México. Como preludio al homenaje, organizado por el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, se proyectó un fragmento del documental “Alí Chumacero: Palabras en reposo”. Beatriz Pagés, secretaria de Cultura del CEN del PRI, inició el acto rememorando la anti solemnidad del poeta.
Festejando los 95 años de nacimiento del poeta, los escritores Jaime Labastida Ochoa, Vicente Quirarte, Felipe Garrido y Hugo Gutiérrez Vega recordaron con cariño al editor, al amigo, al poeta, al Premio “Xavier Villaurrutia” 1984, a quien dijeron extrañar. Por su parte, Felipe Garrido, integrante de la Academia Mexicana de la Lengua destacó tres aspectos del poeta nayarita: las mujeres, su poesía y sus toros, y lo recordó como un hombre con enorme nobleza y generosidad.
Confesado anti intelectual, Chumacero solía tener la broma “a flor de labios“, así lo reveló Hugo Gutiérrez Vega al destacar que era un ser erudito impresionante y un gran lector que se caracterizó por su alegría de vivir y goce de todos los alimentos terrenales. Pero también un poeta “que escribió lo que tenía que escribir”.
El escritor y editor Jaime Labastida recordó la amistad que lo unió a Chumacero justo hace 50 años, cuando ambos laboraban para el Fondo de Cultura Económica, cuya sede se encontraba en Universidad y Parroquia.
El escritor Vicente Quirarte afirmó, por su parte, que para Chumacero la verdad siempre fue una obsesión y lo recordó como el patriarca de múltiples generaciones de escritores, aforista insuperable, dueño de los talentos sutiles.
