El año pasado la compañía japonesa Seiren lanzó su modelo “Deoest”, unos chones anti olores. Los franceses no quisieron quedarse atrás, no cabe duda el mal olor en los calzones masculinos es un tema que al parecer tiene preocupadas a varias empresas de la industria textil.
La vida de un hombre no siempre es fácil. A veces no se tiene tiempo de lavar la ropa y aplicar la clásica “voltereta de calzón” no siempre funciona. Además, vivimos en un país donde continuamente se consumen frijoles, una gran variedad de salsas y comida grasosa, que dan como resultado que cuando nos descocemos la experiencia para el sentido del olfato no sea nada agradable.
Por eso se agradece que se innove en prendas que contrarresten el mal olor. Conscientes de esta noble labor, la empresa francesa Le Slip Francais, en colaboración con la fábrica de ropa interior Lemahieu, lanzaron unos calzoncillos que siempre huelen bien.
El secreto está en el tejido con el que están fabricados, y que suelta microcapsulas de perfume en cuanto el hombre comienza a caminar. El aroma es de almizcle con pera y el efecto dura hasta por 30 lavadas.
Guillaume Gibault, fundador de Le Slip Français, el calzón que huele bien es un regalo ideal para pasar un buen momento con familiares y amigos.
“A nosotros nos gustan las ideas un poco diferentes para que se hable de nosotros en las redes sociales (…) Si quieres cambiar el mundo, si deseas cambiar las cosas, empieza por cambiar sus trusas”.
De acuerdo a este empresario francés costará 35 euros y vienen en colores azul, blanco y rojo, haciendo alusión a los colores de la bandera francesa.
Con este tipo de innovaciones, Gibault espera contribuir a que la industria textil francesa recupere terreno ante la proliferación de marcas extranjeras.
Pues ahí está la opción. Con estos adelantos en materia anti-aromática, quien huele mal es porque quiere. O porque cenó mucho.
