El gran maestro del barroco holandés nació en Leiden el 15 de julio de 1606. En 1621 abandonó sus estudios universitarios para iniciarse en el aprendizaje artístico y de la mano de Pieter Lastman tomó la influencia de Caravaggio y Elsheimer, dos figuras claves a la hora de entender sus obras.
Su primera obra conocida es ‘La lapidación de San Esteban’ en la que muestra sus virtudes, ajustando a la perfección las figuras en un espacio de paisajes y arquitecturas. Su fama aumentó notablemente cuando un marchante llamado Hendrick van Uylemburgh le solicitó encargos más atractivos, en los que el pintor demuestra su valía captando el alma del retratado con todo lujo de detalles.
Otra de sus obras más famosas data de 1632, ‘La lección de anatomía del doctor Tulp’ con la que obtuvo un gran éxito. En la obra aparece el doctor Tulp realizando prácticas a un cuerpo sin vida, rodeado de aprendices que, asombrados, no se pierden ningún detalle de la lección. Rembrandt es sinónimo de realismo en esta obra pues las figuras transmiten al público multitud de sensaciones.
Y como todo pintor que se precie, Rembrandt también tuvo su musa. Al contraer matrimonio en 1634 con Saskia van Uylemburgh la joven se convirtió en la protagonista de muchas de sus obras como en el ‘Autoretrato de Saskia’ o ‘Saskia con sombrero’. ‘El sacrificio de Isaac’ o ‘El banquete nupcial de Sansón’ son otras de sus obras más señaladas.
‘La ronda de la noche’ es la obra evocada en este doodle. Una de sus pinturas más cuestionadas pues fue pintada en uno de los momentos más difíciles para este genio pintor ya que en 1642 muere la amada de Rembrandt dejándole un vacío en su interior que, de alguna manera, se refleja en la obra. Pero su brillantez no acaba ahí, Rembrandt volverá más tarde a demostrar porque se encuentra entre los pintores más destacados con obras como ‘La cena de Emaús’, ‘La lección de anatomía del doctor Deyman’ o ‘La novia judía’. El predominio del barroco abandona sus obras dando paso a un colorido más vibrante y vital. Finalmente, el maestro falleció el 4 de octubre de 1669, a los 63 años, dejando vivo su recuerdo pues Rembrandt ha sido y será siempre una figura clave en la pintura universal.
