Ricardo Muñoz Munguía
Imágenes de la vida y de la muerte, destellos del tiempo. Se trata de tomar el fruto y llevarlo a la página, se trata de claros y oscuros. El poeta Tomas Tranströmer encumbra la tarea de descubrir el eco de la imagen, hurgar en su significado. Y no es meramente que vida sea claridad y muerte negritud, ambas pueden ubicarse en la luminosidad o las sombras. Como el mismo Tranströmer lo señala en un verso: “La góndola pesa lastrada de vida y es simple y negra”. También reafirma esa postura en el bello poema “Dos ciudades”: “Una ciudad a cada orilla del estrecho./ La una, de oscuro, se ocupa del enemigo./ En la otra brillan lámparas/ El fulgor de los rayos hipnotiza a la oscura.// Nado en trance/ por la oscuridad lustrosa del agua./ Un sonido sordo de tuba se infiltra./ Es la voz de un amigo, toma tu sepulcro y vete”. Son versos que apuntan hacia las personas que pasaron a su interior, sus muertos con su voz.
Tomas Tranströmer, Premio Nobel de Literatura 2011, nacido en Estocolmo en 1931 es un escritor muy celebrado y querido en su país, y uno de los grandes poetas escandinavos contemporáneos, como lo señala Aline Pettersson, autora de la presentación del volumen que hoy nos ocupa, La fúnebre góndola, poemario que nos deja ver el alrededor del poeta a través de versos que caminan por la caricia de la desdicha o el fuego del que avanza como testigo de la vida. Precisamente Pettersson, sabedora a fondo de la vida y obra de Tranströmer, bellamente ilustra la esencia del creador: “Su escritura es tan pulida y desnuda que estremece. Y, como suele ser el caso de quienes viven en regiones de clima extremo, luz y oscuridad con los secretos y peligros que entrañan, así como los astros o el paisaje y naturaleza con sus habitantes y su minuciosa vida o el silencio o las artes son temas que aparecen a menudo en su poesía. Se advierte, asimismo, la ineluctable presencia de la muerte”.
La góndola fúnebre, de versos libres y haikus, es un encuentro con lo pulcro de la palabra, que asombra y que nos inserta en la estética de la imagen.
Tomas Tranströmer, La fúnebre góndola. Traducción y presentación de Aline Pettersson. Edición bilingüe. Dirección de Literatura / Difusión Cultural UNAM, México, 2012; 77 pp.

