La compañía japonesa Sony lanza el primer modelo de walkman el 22 de junio de 1979, el TPS-L2, del cual se vendieron millones de unidades gracias a la calidad de sonido y a su tamaño.

Gracias a los cassettes compactos se permitía almacenar hasta sesenta minutos de música, treinta por cada cara y se escuchaba la reproducción gracias a los audífonos integrados. La carcasa era metálica pero pequeña y ligera.

El 24 de octubre de 2010 el walkman se dejó de fabricar ya que este tipo de tecnología quedó obsoleta.