Marco Antonio Hernández Romero*
Rudyard Kipling decía que “el que viaja solo, viaja más de prisa”, pero hay quienes pese a llegar muy lejos, nunca pueden dejar atrás sus traumas y pesares; esa es la realidad del refugiado. Organismos internacionales denunciaron que en 2011 más de 43,3 millones de personas en el mundo fueron desplazadas por la fuerza debido a conflictos y persecuciones, de estos los niños constituyeron el sector más vulnerable con un 46 por ciento. Paralelamente, se registraron 876.100 solicitudes de asilo en 171 países o territorios y 15,5 millones de desplazados internos recibieron la protección y asistencia de organizaciones como la Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, reconoció que la cifra va en aumento. A la fecha, hay más de 45 millones de refugiados y desplazados internos, lo que es considerado como la cifra más alta en los últimos 20 años. El funcionario internacional destacó que, tan sólo el año pasado, cada cuatro segundos alguien se vio obligado a abandonar su hogar.
En los últimos cinco años la guerra ha sido la causa principal de los desplazamientos y recientemente la crisis en Siria ha sido un caso representativo de grandes desplazamientos. Más de la mitad de todos los refugiados que figuran en el nuevo informe dado por la ACNUR proceden principalmente de cinco países afectados por la guerra: el Afganistán, Somalia, Iraq, Siria y Sudán. También se han producido nuevos grandes desplazamientos en Malí y la República Democrática del Congo. Esto es grave, pero lo más impactante es que cada historia de un refugiado va asociada con la miseria; con la pobreza. Ante ello sería correcto reflexionar como punto de partida, la miseria como el primer móvil de la maldición del refugiado.
Las cifras del pesar
-La cifra general subió 6% con respecto a los 42.5 millones de refugiados y desplazados internamente al final de 2011.
-Niños menores de 18 años representaron 46% de los refugiados a nivel mundial.
-Hubo 21 mil 300 solicitudes de asilo de niños que estaban sin compañía o habían sido separados de sus padres, la cifra más alta que ha registrado la agencia.
-La mayoría de los refugiados en el mundo han huido de cinco países afectados por guerras: Afganistán, Somalia, Iraq, Siria y Sudán. De esos, Afganistán ha ocupado durante los últimos 32 años el primer lugar: uno de cada cuatro refugiados del mundo es afgano, y casi todos ellos han huido a Pakistán o Irán.
Fuente: ACNUR.
*El autor es catedrático de la Escuela Nacional de Antropología e Historia.
