Este martes, el soldado estadounidense Bradley Manning fue hallado inocente de acusaciones de que de ayudó al enemigo al revelar secretos militares de Estados Unidos al sitio de filtraciones Wikileaks.

Manning, soldado raso de primera clase, fue sin embargo hallado culpable de cinco cargos de robo, y cinco cargos de espionaje. Se desempeñaba como analista de inteligencia en Irak cuando filtró un gran cantidad de información de cables diplomáticos secretos e informes militares clasificados de las guerras en Irak y Afganistán a WikiLeaks.

El soldado admitió que filtró 700.000 documentos, y se declaró culpable de 10 cargos menores, incluyendo espionaje y fraude informático.

Sin embargo, el soldado Manning ha negado otras acusaciones que pesaban en su contra, la más grave era la de actuar en forma consciente para ayudar a los enemigos de Estados Unidos, sobre todo a Osama bin Laden y al-Qaeda.

El abogado de la defensa argumenta que Manning no es un traidor, sino un ciudadano “joven, ingenuo y con buenas intenciones” que quería fomentar el debate público sobre la política exterior de Estados Unidos.