Entrevista a Javier Jiménez Espriú/Exdirector de Comercialización de la paraestatal
Moisés Castillo
Ni Carlos Salinas, el presidente privatizador de la historia reciente de México, ni Ernesto Zedillo, ni los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón pudieron realizar una reforma profunda en el sector energético. Es decir, concretar modificaciones constitucionales para abrir Petróleos Mexicanos a la inversión privada. Ya en 1993 el expresidente Salinas ofreció a su contraparte estadounidense, George Bush padre, abrir la industria petrolera al capital extranjero en el marco de las negociaciones del Tratado de Libre Comerció de América del Norte, según versiones del exembajador John Dimitri Negroponte.
Pemex es un tema delicado por lo que representa histórica y económicamente. Es el gran tesoro negro que todos los empresarios codician. Pero, ¿en qué áreas se requieren recursos privados para que la paraestatal sea productiva y eficiente? ¿A qué se refiere el PRI cuando afirma que está erradicado cualquier plan para privatizar Pemex? ¿Por qué el PAN no dice cómo se generarían 100 mil empleos si se alcanza una reforma constitucional? ¿Qué papel jugará el sindicato petrolero?
Sin duda, el Pacto por México entró en una etapa crítica con la presentación de distintas propuestas energéticas y el gobierno de Enrique Peña Nieto tendrá el reto de convencer y generar mayorías ya que, de lo contrario, entrará en un periodo de inmovilidad.
Por lo pronto, el PRI en voz de su dirigente nacional, César Camacho, no descartó que el tricolor defienda en las calles la propuesta energética del gobierno federal.
“Hay que decirlo recio y quedito, vienen tiempos retadores en los que tenemos que dar la cara. Tenemos que ir a los medios y, si se necesita ir a las calles para hacer valer los puntos de vista de los priistas, somos muy institucionales, pero también decimos cosas, y si se necesita, también las decimos fuerte y quedito para que todo el mundo las escuche.”
Los panistas presentaron su iniciativa que incluye cambios a los artículos constitucionales 25, 27 y 28 para que la iniciativa privada participe en todos los procesos de la cadena productiva petrolera. Aunque insistieron que no buscan privatizar a Pemex.
PAN: cambiaremos la vida del mexicano
“La reforma que proponemos cambiará sin duda la vida de los mexicanos y podremos, de ser aprobada, consolidar un México muy diferente y próspero y dejaremos atrás el presente de Pemex, que técnicamente se encuentra en vísperas de la quiebra… nuestra propuesta no tiene nada en absoluto de privatizar el petróleo, ni Petróleos Mexicanos, ni la Comisión Federal de Electricidad; nuestra propuesta es más de abrir a la competencia”, explicó Jorge Luis Preciado, coordinador del PAN en el Senado.
En tanto, el PRD expuso su plan energético en voz de su líder moral, Cuauhtémoc Cárdenas, quien aseguró que lo planteado por Acción Nacional es inviable y sin sustento.
“Petróleos Mexicanos debe sujetarse a una reforma profunda, en los objetivos que asigne el Estado mexicano, para que vuelva a ser factor decisivo del crecimiento económico, la industrialización, el avance científico y tecnológico, y la formación de capital humano… se deben impulsar reformas patrióticas y acertadas que generen éxitos y beneficios en las condiciones de vida de los mexicanos.”
En tanto, el excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador advirtió que el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) defenderá los recursos naturales del país. Además criticó a los perredistas por participar en el Pacto por México.
“Ellos se involucraron demasiado con el Pacto y, entonces, entiendo que les es difícil fijar una postura clara, categórica. Yo no estoy de acuerdo con la política de ese partido. Fui fundador, presidente nacional, pero decidí separarme, pintar mi raya sin pleito. Morena va solo en esta defensa… No estar simulando, no permitir la privatización, no permitir que se reforme el 27 constitucional.”
El gobierno federal decidió posponer la presentación de su iniciativa energética, pero ya se perfilan modificaciones constitucionales. Además busca un documento intermedio entre la actual legislación y el plan anunciado por Acción Nacional que plantea entregar concesiones a capital privado. El presidente de la Comisión de Energía del Senado, David Penchyna, precisó que la propuesta presidencial incluye alianzas estratégicas con terceros en materia petrolera y energía eléctrica.
“Será una reforma integral, profunda y sólida, que plantea una revisión del marco jurídico que debió haberse actualizado desde hace 15 años. Es una reforma de gran calado en materia energética, contemplando el petróleo, hidrocarburos, gas, electricidad y muy probablemente energías renovables.”
Pemex tiene recursos para tecnología
Javier Jiménez Espriú, especialista en materia energética y exdirector de Comercialización de Pemex, asegura que la paraestatal cuenta con los recursos financieros para adquirir tecnología que permita “eficientar” la producción petrolera.
“Pemex tiene suficiencia para atender las necesidades nacionales. Hoy se dice que Pemex requiere inversión privada, que será fundamentalmente extranjera. Esa inversión, ¿de dónde va a venir? Las empresas van a solicitar financiamiento a los bancos y esos créditos los puede obtener Pemex.”
La reforma energética de Enrique Peña Nieto se perfila con cambios constitucionales, ¿es indispensable modificar la Constitución para el desarrollo de Pemex?
Creo que son cambios inconvenientes para el país. La modificación de esos artículos constitucionales no pretende otra cosa que abrir la industria petrolera y eléctrica a la participación privada. Creo que las áreas estratégicas del país deben estar como dice la Constitución “bajo control del Estado”. Se han hecho modificaciones en leyes secundarias que han alterado el espíritu y la letra de la Carta Magna. Por ejemplo, en el sector eléctrico, la mitad de la generación eléctrica para servicio público es generada por empresas privadas en contra del mandato constitucional. A través de leyes secundarias se trastocó el principio constitucional y hoy lo que se pretende hacer es reformar la Constitución para legalizar esas irregularidades. Lo mismo se quiere hacer con Petróleos Mexicanos. Pemex a partir de la reforma energética que se planteó en 2008 también generó una serie de contratos que primero se llamaron de servicios múltiples y ahora ya son contratos incentivados, en donde están entregando parte de la renta petrolera a quienes participan en las obras de extracción de petróleo en contra de lo que establece la Constitución. Ahora tratan de modificar la Constitución para que contratos vigentes y otros más amplios sean legales.
¿Pemex requiere capital privado para que sea más competitivo? Casi todos los “expertos” coinciden en que necesita inversión privada…
Hay quienes decimos que Pemex genera suficientes recursos para hacer sus propias inversiones. Naturalmente, si esos recursos son extraídos por la Secretaría de Hacienda para atender otros asuntos, entonces deja a Pemex sin capital necesario. Las empresas privadas van a obtener recursos a través de un contrato o inversión que les quieran dar, esa concesión la tiene Pemex para explotar los yacimientos. Pemex podría tener los recursos financieros porque los proyectos de Pemex son generalmente rentables.
Mitos del nacionalismo revolucionario
¿Cuáles son los principales mitos de esta larga discusión?
De pronto se llaman mitos o dogmas. Finalmente son los mitos del nacionalismo revolucionario, los mitos de la expropiación petrolera contra los mitos del neoliberalismo o del consenso de Washington. Los que dicen “esto es nacional y en beneficio de los mexicanos”, y los que imponen a los países subdesarrollados políticas públicas privatizadoras, y más en la industria del petróleo.
Pero sin duda Pemex necesita ser competitivo…
Hay que abrir Pemex porque es corrupto, ineficiente, no tiene tecnología y no tiene recursos, eso es lo que dicen los que plantean la urgencia del sector privado en la paraestatal. Efectivamente, Pemex está lleno de corrupción y es un problema que debe resolverse, pero no sucederá reformando la Constitución. Es un tema que se acrecentará con el planteamiento de contratos que se están haciendo en donde se les dice a los señores “vienen a hacer la exploración y te voy a pagar el 75% o el 100% de los costos y luego te doy un premio por barril extraído”. ¿Quién controla esos costos? Estos problemas de corrupción han sucedido en todo el mundo, como en Argelia, Venezuela, Ecuador, Kazajistán. En este último país se encontró el yacimiento más grande del mundo, mayor que el de Cantarell, hicieron un contrato de incentivos y se tenía que comenzar a producir en 2006, pero hubo demoras y se alargó para 2013. Claro, se aumentaron los costos y los siguientes años de producción se tenía que pagar lo que se había gastado. Kazajistán iba a tener el 2% del petróleo. Obvio esa nación reconoció y canceló el contrato con costos difíciles, y es lo mismo que puede suceder en México. Suponiendo que no haya corrupción en Pemex, ¿quién controla esos costos? Hay automóviles de lujo que pasan por autos utilitarios, nóminas con personas que no existen, material de primera que se compra de segunda, tiempos de trabajo inventados, una barbaridad que está documentada. Eso es una invitación a la corrupción.
La tecnología se compra
En materia de tecnología, ¿qué es lo mejor para Pemex?
Se establece el mito o la falacia de que no hay tecnología en el mundo si ésta no llega a cambio de una repartición de la renta petrolera, del producto extraíble, eso es falso. La tecnología está disponible y se compra. Pero además se adquiere, se puede capacitar a la gente con tiempo. Hay tecnología adquirible desde el punto de vista económico y desde el punto de vista de recursos humanos. Se plantea que los mexicanos no tenemos talento. Pemex tiene el dinero, tiene la tecnología y la puede obtener. Hay dos ejemplos interesantes, aunque nos tachen de trasnochados patriotas. Cuando se dio la expropiación petrolera, se fueron los extranjeros y pensaron que los íbamos a necesitar en el corto plazo. No fue necesario, aquí se desarrolló tecnología y llevamos 75 años de manejar la industria petrolera. Además, cuando Jesús Reyes Heroles fue director de Pemex invitó al ingeniero Javier Barros Sierra a fundar el Instituto Mexicano del Petróleo; éste se crea con la idea de desarrollar la tecnología, mucho antes que los brasileños, ellos vinieron al instituto a capacitarse. ¿Y qué pasó después? Se crearon tecnología y desarrollos, pero después se golpeó al Instituto como se ha hecho a la investigación. Tenemos el petróleo, podemos comprar la tecnología. ¡Ah!, pues hoy no. Ahora resulta que la tecnología no existe y no tenemos al personal. Falso. Tenemos a mucha gente capacitada. Hoy tenemos en las escuelas de ingeniería más de 900 mil alumnos, hay talento ahí. Tres veces más que en Estados Unidos.
¿Comparte las ideas principales de la propuesta del PRD y que el ingeniero Cárdenas enlistó? Entre otras cosas plantea un cambio en el régimen fiscal de Pemex, autonomía de gestión…
En algunos puntos es correcta la propuesta, creo que se deberían afinar algunas cosas, pero en términos conceptuales coincido con la tesis que plantea el ingeniero Cárdenas. Ahí está la base de lo que se debe de hacer y parte de una premisa fundamental: el respeto a la letra y espíritu de la Constitución. Resulta que surgen opiniones muy diversas como la de los gobernadores priistas que dicen: “yo apoyo la propuesta del Ejecutivo”, ni la conocen pero la apoyan 100%. Dicen que Petrobras es una compañía exitosa, vamos a aceptar eso; ¿para quién?, para los dueños de las acciones que no están en las favelas de Sao Paulo, sino en los penthouses de Wall Street. Ahí están los dueños de la renta petrolera de Petrobras. ¿Eso queremos? ¿Cuánto les vamos a dar por la renta petrolera? Escuché a un exsubsecretario de Relaciones Exteriores decir que hay que abrir y dar concesiones, que se permita a los que vengan a invertir que pongan las reservas petroleras en sus estados financieros. O sea, que las reservas petroleras sean activos de las empresas, ¡ah, qué más quieren! El petróleo debe ser de México y la renta petrolera debe ser del país. Es un negocio que no es del gobierno, no es del presidente ni de los líderes del Congreso.
