CAFÉ POLÍTICO
Asamblea del PAN, Caro Quintero y reforma energética
La política es aplicar en cada época la parte del
ideal que las circunstancias hacen posible.
Antonio Cánovas del Castillo
José Fonseca
Ha sido una semana turbulenta. La rijosa Asamblea Nacional del PAN, la sorpresiva liberación del narcotraficante Rafael Caro Quintero y, por supuesto, la presentación de la iniciativa de reforma energética del presidente Peña Nieto.
Por el momento, el PAN ha conjurado una fractura, a pesar de las manifestaciones de descontento durante su Asamblea Nacional. La beligerancia de algunos opositores del dirigente nacional Gustavo Madero ha forzado a éste a mantener un discurso provocador, aunque en el fondo sabe que al final del día negociará en el Pacto por México desde lo que supone una posición de fuerza.
Sin embargo, se equivocan quienes ya firman el epitafio del PAN. Ese partido, aunque a muchos no les guste, representa una corriente de pensamiento que cala en millones de electores. El partido, al final de cuentas, es más que su dirigencia.
Paradójicamente les fue mejor a los perredistas, pues aunque su asamblea duró muchas más horas que la panista, la confrontación interna fue discursiva, argumentada en una asamblea más o menos ordenada.
De una u otra manera, la dirigencia nacional del PRD logró la aceptación mayoritaria para permanecer en el Pacto por México, en tanto se combata, según los bejaranista-lopezobradoristas, lo que llaman “la privatización de Pemex”.
Es un bueno logro, pues salirse del Pacto, como lo aseveró Jesús Zambrano, los habría dejado al margen de las negociaciones que necesariamente habrán de llevarse por las reformas pendientes.
El otro tema que dominó la semana que termina fue la liberación de Rafael Caro Quintero, quien después de 28 años de reclusión logró salir libre porque un tribunal consideró que al juzgarle la justicia federal se violó “el debido proceso”, pues debió juzgársele en el fuero común, o sea la justicia de Jalisco.
Esa escandalosa liberación es efecto colateral del espíritu garantista en la Suprema Corte, el espíritu garantista que hizo quejarse a la ministra Margarita Luna Ramos que parecía que la preocupación era asegurar las garantías de los delincuentes y no las de las víctimas.
Ya procede el gobierno del presidente Peña Nieto a impugnar la liberación, como parte de un control de daños que afecten la relación con Estados Unidos.
Mas la nota central de la semana fue la iniciativa de reforma energética del presidente Enrique Peña Nieto, iniciativa que ya ha despertado una viva polémica entre políticos, funcionarios y algunos sectores de la sociedad.
Como sea, no importan esos debates mediáticos. Lo que importa es la discusión en el Congreso, pues es en ese foro político donde se discutirá, negociará y aprobará la reforma energética. Ya empezó la batalla por la opinión pública, pero la palabra final la tienen los senadores y diputados.
Así debe ser, pues en el Congreso están representados todos los intereses y fuerzas políticas que coexisten en la república.
Los debates fuera del Congreso no pasan de ser un juego de humo y espejos.
jfonseca@cafepolitico.com
