POLITIKÈ
Es una propuesta
Christián Gutiérrez
El ciclo escolar 2013-2014 comenzó en México, con el regreso a las aulas de 26 millones de niños y adolescentes y 1.2 millones de profesores de educación básica, así como 4.5 millones de alumnos, docentes y directivos de educación media superior. Desde luego estas cifras existen en teoría, porque la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), aseguró que “saboteó” el regreso a clases en por lo menos cinco entidades (Oaxaca, Guerrero, Michoacán, D. F. y Chiapas).
En Michoacán comenzó el ciclo lectivo para 1 millón 200 mil alumnos, en 12 mil planteles, sin embargo, la CNTE difundió en medios de comunicación que detuvieron las actividades escolares y que dejaron sin clase a 800 mil alumnos. Me parece que identificar la cifra exacta de lo sucedido en Michoacán será complejo, y por lo mismo, creo que es urgente llevar el análisis de este fenómeno a otro terreno.
Hoy se debate la negativa de los maestros democráticos para aceptar las tres leyes reglamentarias de la Reforma Constitucional en materia educativa. Lo que presentó en este tema el presidente de México, Enrique Peña Nieto, para su aprobación en el Congreso de la Unión fue lo siguiente:
1. Una reforma a la ley general de educación, con la cual la SEP creará el sistema de gestión informativa, para conocer a fondo y mejorar los programas de educación, fortalecer la administración de las escuelas e invitar a los padres de familia a participar en la formación de los niños.
2. Una ley general del servicio docente, para brindar oportunidades de desarrollo al personal educativo, respetando los derechos y estabilidad laboral de las maestras y maestros de México que hoy ya laboran.
3. Una ley del Instituto Nacional para la Evaluación, que es un organismo que se encargará de gestionar las pruebas necesarias para examinar el desempeño de los docentes.
Esto ya se trabaja en el Congreso de la Unión, pero lo rechazan los profesores democráticos, por lo mismo, estoy seguro de que el debate de la educación en México y en Michoacán debe concentrarse en dejar de hablar sólo de cuestiones relativas a grupos magisteriales, sus demandas y conquistas laborales, temas administrativos o de plazas automáticas para normalistas. El nuevo debate debe poner sobre la mesa temas como: ¿qué modelos educativos, económicos y sociales deben utilizarse para ayudar a mejorar la calidad educativa en México y en Michoacán? y ¿quiénes deben participar activamente para mejorar la educación? Propongo una idea para considerarse o desecharse:
Que los dueños o directivos de medios de comunicación no públicos donen espacios para que asistan como invitados, docentes y especialistas en educación, pedagogía, administración de la educación, comportamiento humano, etc. El objetivo sería que ellos enseñen de manera didáctica sólo temas educativos, dirigidos a estudiantes y a sus padres. ¿Sería esto privatizar la educación? No, tan sólo sería hacer lo que otros no desean hacer.
El autor es politólogo.
Blog: http://christiangutierrezalonso.wordpress.com/
