Los exámenes médicos llevados a cabo en la prefectura de Fukushima ubicada en el noreste de Japón, tras el accidente ocurrido en la central nuclear homónima han revelado que 18 niños han desarrollado cáncer de tiroides.
Las autoridades regionales ordenaron hacer revisiones médicas a los 360 mil niños- de hasta 18 años de edad- residentes en Fukushima para evaluar el impacto del accidente nuclear en su salud.
Los resultados, que se hicieron públicos el pasado 20 de agosto revelaron que 18 han desarrollado cáncer de tiroides, mientras que otros 25 podrían padecer esta enfermedad, según ha informado la televisión pública NHK.
El grupo de expertos que ha llevado a cabo este estudio médico explicó que podría deberse a que las partículas radiactivas emitidas por la central nuclear se han acumulado en la glándula tiroides de los niños, aumentando el riesgo de desarrollar cáncer.
Los expertos han subrayado que no les ha sido posible determinar si el accidente nuclear ha aumentado el ratio de incidencia del cáncer de tiroides entre los niños de Fukushima.
A este respecto el director del estudio médico, Hokuto Hoshi, adelantó que otro grupo de expertos llevará a cabo un análisis caso por caso para poder dar explicaciones detalladas.
Por su parte la Autoridad de Regulación de Japón (NRA) informó en días pasados que se elevó la gravedad de la fuga de 300 toneladas de agua radiactiva detectada en un tanque de la central atómica de Fukushima del nivel 1 al 3.
La categoría 3 de la Escala Internacional Nuclear y de Sucesos Radiológicos (INES), que incluye ocho niveles de gravedad (de 0 a 8), se define como un “incidente serio”.
La NRA ha advertido que consultará con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) si es apropiado aplicar la escala INES a un suceso acontecido en instalaciones levantadas específicamente para solventar una crisis nuclear que aun no ha sido resuelta.
Elmundo.es/redacción/bbb
