El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, dijo que es “innegable” que se usaron armas químicas en el conflicto en Siria y acusó al gobierno del presidente Bashar Al Assad de haber destruido evidencia de su utilización de manera deliberada.
Kerry dejó claro que para Washington hay sospechas más que fundadas de que la mano de Damasco está detrás de la matanza.
Desde el inicio del conflicto en Siria, en 2011, el presidente estadounidense, Barack Obama, dejó en claro que su administración cree Al Assad perdió su legitimidad y debería renunciar para dar lugar a una solución política a la guerra, que según la ONU ya dejó más de 100.000 muertos.
Y pese a que siempre se mostró reacio a lanzar una intervención militar a favor de los insurgentes que quieren derrocar a Al Assad, también reiteró en varias ocasiones que el uso de armas químicas cambiaría la ecuación y forzaría a Estados Unidos a involucrarse en el conflicto, en alusión a una acción armada.
La renovada discusión sobre si atacar o no a Siria reavivó un debate similar al ocurrido en 2003 en los meses previos a la invasión de Irak por Estados Unidos sin autorización de la ONU, cuando Washington justificó su acción en la existencia de armas de exterminio que era necesario neutralizar.
A diferencia de aquella ocasión, Francia y Alemania, que se negaron a respaldar la guerra en Irak, insinuaron hoy su disposición a participar de una campaña en Siria, al igual que el Reino Unido, que sí acompañó a Washington en la campaña iraquí.
El presidente Francois Hollande, en Francia dijo que al gobierno de Al Assad se le termina el tiempo y que una posibilidad es lanzar ataques aéreos contra sus fuerzas.
Alemania, por su parte, insinuó hoy por primera vez que podría respaldar el uso de la fuerza en Siria si se confirma que se cometieron ataques con armas químicas.
En Moscú, el gobierno de Rusia, un aliado de Siria, dijo que los países que llaman a una acción militar en Siria no tienen pruebas de que Damasco estuvo detrás del ataque y que encima se arrogan el doble rol de ser “tanto los mismos investigadores como el Consejo de Seguridad de la ONU” a la hora de determinar qué pasó en Siria.
En Londres, el canciller británico, William Hague, dijo que la falta de acuerdo en el Consejo de Seguridad impidió al mundo tomar medidas sobre Siria, pero destacó que se podría toma “una fuerte respuesta” (…) “incluso sin la completa unidad del Consejo de Seguridad”.
El primer ministro británico, David Cameron, anunció hoy que por este tema recortará sus vacaciones en la costa sudoeste inglesa y se espera que mañana lidere un encuentro de urgencia del Consejo Nacional de Seguridad británico.
Por su parte el canciller turco, Ahmet Davutoglu, dijo que su país participaría de una coalición internacional contra el gobierno de Al Assad si la ONU no logra consensuar sanciones para castigar a Siria por el supuesto uso de armas químicas.
