REFLEXIONES CONSTITUCIONALES

Primer informe de Peña Nieto

Alfredo Ríos Camarena

De acuerdo con el artículo 69 constitucional, el Ejecutivo federal presentará su informe de actividades del último año, del cual corresponden 9 meses a la administración Peña Nieto; debido a la reforma que se realizó en la LX Legislatura, el presidente no está obligado a presentar este informe ante el Congreso personalmente, sino que lo hará por escrito.

No obstante lo anterior, desde que se realizó esta reforma, el expresidente Calderón sentó el precedente de dirigir un mensaje a la nación en ese entonces en Palacio Nacional. Este día 1, el presidente Peña también se dirigirá a los mexicanos desde el Campo Marte a las 11:00 horas, ya que a las 17:00 hrs. del mismo día saldrá en visita de Estado a Turquía.

Estos días se han presentado algunas encuestas sobre la popularidad del presidente que arrojan los siguientes datos: la opinión que se percibe es de un 49% favorable, mientras un 27% es desfavorable. En cuanto a la opinión sobre su trabajo, la calificación también es positiva: 55% a favor, 34% negativa; sin embargo, en esta misma encuesta, se establece que la opinión sobre el rumbo del país está sumamente dividida: 38% la considera buena, 34% negativa,  y 27% no sabe.

Estos números reflejan que la esperanza despertada por el nuevo gobierno sigue manteniéndose aun cuando los temas legislativos no han producido todavía los resultados esperados. En cuanto a la reforma laboral, que sí fue completada, se dijo que ésta produciría un aumento del PIB de 1.5%, lo cual no ha sido así.

Todas las demás reformas en las que se han logrado cambios constitucionales todavía se encuentran empantanadas por las leyes secundarias, pues en el reciente periodo extraordinario no se pudo completar la reforma educativa, lo que va a producir, sin duda, una indigestión parlamentaria, pues están en el tintero diferentes reformas de gran calado que se deberán discutir en este periodo ordinario de sesiones y se encuentran muy divididas las opiniones y la polémica cada día se ensancha.

Particularmente la reforma hacendaria junto a la reforma fiscal de Petróleos Mexicanos que próximamente presentará el Ejecutivo serán de importancia fundamental para el desarrollo y el crecimiento económico del país. A nadie le cabe la menor duda de la capacidad e inteligencia del secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

Sin embargo, los números son muy negativos, pues las expectativas de un crecimiento del 3.6% a principios del gobierno se han caído dramáticamente hasta alcanzar un deficiente 1.8%.

Por otra parte, la propia Secretaría de Hacienda ha informado que existe un hueco de 617 mil millones de pesos de impuestos que podrían cobrarse, pero hasta ahora no ha sido así; la mencionada secretaría informa que el mayor porcentaje de esta enorme cantidad se refiere a la tasa cero de IVA y al 11% de la frontera que representa, según dicen, 270 mil 977 millones de pesos equivalentes al 43.9%.

En relación con el Impuesto sobre la Renta Empresarial, la pérdida recaudatoria es equivalente a 152 mil 300 millones de pesos, equivalentes al 24.6% del total de los gastos fiscales. Por supuesto no calculan las elusiones que se dan con motivo de las compensaciones fiscales a través de las cuales las grandes empresas han eludido históricamente el pago de impuestos.

El Impuesto sobre la Renta a Personas Físicas generará pérdidas recaudatorias por 142 mil 902 millones de pesos equivalentes al 23.13% de los gastos fiscales totales; en lo que respecta al Impuesto sobre Producción y Servicios, ocasionará una pérdida de 41 mil 735 millones de pesos, equivalente al 6.76 del total.

La reforma fiscal de Pemex, si se llegara a realizar, disminuiría el ingreso de recursos del gobierno federal por lo que deberá ser paulatina y no se reflejará en las finanzas del 2014.Adicional a este tema tan importante, no se puede negar que se vivirán tiempos difíciles como lo afirmó el secretario de Gobernación, Osorio Chong, ya que la resistencia de diversos grupos de color distinto, pero que hoy se pueden unir en protestas masivas, nos plantea un panorama social sumamente complicado.

En resumen, no está claro el destino inmediato de la nación y se requiere una conducción enérgica y patriota con una habilidad mejor de la que se ha demostrado en la operación política.

No hay duda de que todos los mexicanos queremos un porvenir mejor, pero no todos tenemos la misma visión de futuro; el país requiere unidad, trabajo y producción.