Irma Ortiz
La aprehensión y juicio al ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss Khan, van más allá de un escándalo sexual, asegura a Siempre! el experto en geopolítica internacional Alfredo Jalife, quien plantea que lo que está en juego es la guerra de las divisas. Lo que les interesa, apunta, es la sucesión, donde una favorita es Christiane Lagarde — quien tiene varios fantasmas en su clóset— y donde Estados Unidos usará la candidatura del mexicano Agustín Carstens como moneda de cambio, a fin de que no terminen de enterrar el dólar.
Strauss Kahn favoreció al euro
¿Cuál es su opinión sobre la problemática que vive el ex director del FMI?, hay teorías de complot alrededor de su salida.
Es muy difícil a nivel de análisis saber qué pasó. Lo van a saber sólo algunos, no la pobre mujer de la que nadie habla, una mujer trabajadora de Guinea, islámica. Se sabe poco de ella, que vivía en una casa de sidosos, madre de una hija, pero nadie toca el tema.
Si leemos qué ha hecho el FMI con los países que ha depredado para controlarlos, para favorecer el orden mundial de Estados Unidos y la Unión Europea, básicamente del G-7, es lo que hizo Strauss-Khan, sea con lo que fuere, significa el aplastamiento y envilecimiento de una persona vulnerable.
Hay tres situaciones en torno al escándalo: una, la del complot que tiene varios visos porque hay contradicciones, uno puede abonar en cualquiera de las tres y pasársela discutiendo. Sin embargo, en la situación a un mes de dejar la presidencia está presente el choque del dólar contra el euro. Strauss Kahn favoreció más al euro rescatando a los países que despectivamente les llaman pigs en forma despectiva: Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España.
La otra es, quizá, que era el candidato, prácticamente el presidente del partido socialista francés, aunque con un socialismo muy a la mexicana. Manejan el mismo modelo neoliberal fiscalista, de ofertismo fiscal pero con un discurso de izquierda y derecha del siglo XIX, aunque estamos en el siglo XXI. Hoy los que dominan son los bancos centrales y los modelos neoliberales globales. Cabe recordar que Strauss Kahn viene de una familia rica y su esposa es una multimillonaria, es el socialismo del siglo XXI.
La segunda situación es que lo aprehendieron porque ya lo esperaban de Dominique, ya conocen su conducta consuetudinaria de hipersexualismo frenético. La otra, es que le sembraron a una mujer allá en Nueva York, no sabemos a qué precio. Como veo el desarrollo de los eventos, me clavo más por su hipersexualidad casi patológica y lo digo con responsabilidad.
Lo interesante es la celeridad de la policía neoyorquina para atraparlo, eso sí llama la atención: un fin de semana, cuando juegan los Yanquis de Nueva York y lo atrapan en tres horas. Es inédito, lo bajan del avión de primera clase y lo maltratan, sea el peor ente del mundo la justicia tiene que ser civilizada, además es el ex director del FMI.
La parte judicial es importante porque la humillación fue tremenda, lo atrapan, lo esposan, hay un interrogatorio de 30 horas, una tortura. Luego viene el dictamen de la juez que es muy duro, no le aceptan la fianza, lo mandan a una cárcel y ahí empieza lo interesante.
Al siguiente día de estar encarcelado, sin fianza, lanzan la idea de que se puede suicidar. Le están diciendo: o firmas tu renuncia al FMI o te suicidamos, así lo leo. Al día siguiente Strauss Khan presenta su carta de renuncia al FMI, aunque si uno la lee, no es la de un suicida sino de alguien que quiere luchar.
Entonces, por arte de magia, otro juez con un jurado, le da la fianza que no le habían querido dar 3 días antes, qué, ¿en tres días cambia la justicia?, pues sí, cambió, son los datos duros, ya lo demás uno puede conjeturar. A partir de que Strauss Khan presenta su carta de renuncia cambia la escenografía policiaco-judicial y aceptan sus 6 millones de fianza.
¿Qué hizo este señor? Baste revisar que pasó en los últimos 3 meses. Cometió afrentas de lesa majestad contra el dólar, es una realidad. Primero que nada saca un reporte de que el dólar ya no puede ser la única moneda de reserva mundial y favorecen los derechos especiales de giro, que es la unidad monetaria contable del FMI que consta de 4 monedas: el dólar, el euro, el yen nipón y la libra esterlina.
Aquí no hay que olvidar que las guerras mundiales las ganó Estados Unidos, nos guste o no, la primera, la segunda, la guerra fría. Que ahora está en decadencia, de acuerdo; que China está emergiendo, de acuerdo; que el BRICS —Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica— van para arriba, de acuerdo, pero todavía no ha cambiado el orden económico internacional y no van aceptar que un europeo se atreva a enterrar el dólar. Al dólar lo van enterrar ellos y lo van negociar directamente con China y se va a pasar por el arco del triunfo —lo digo respetuosamente— a la Unión Europea. Las ideas de Strauss Kahn curiosamente no eran malas, pero se confrontaban con el imperio.
Tercero, sacan un reporte hace 15 días, donde viene la proyección de que China en el año 2015 superará a Estados Unidos como la primera potencia económica mundial, esa es la realidad.
México, entregado a administración norteamericana
Se ha señalado que Strauss Khan apoyaba las políticas de países emergentes, lo que no gustó a muchos…
Realmente nunca apoyó a los países emergentes. El 80 por ciento de los créditos que dio fueron a dar a la Unión Europea. Estaba consagrado a salvar al euro y a la Unión Europea y ahí es cuando brinca Estados Unidos, ¡a mí por qué no me salvan!
Lo de Strauss Kahn es muy claro: es el inicio del fin del orden mundial caduco, el problema va a ser la transición.
La sucesión ya está lista, se aglutinaron en torno a Christine Lagarde, excelente candidata, sería la primera mujer en la historia del FMI. Sin embargo, tiene muchos defectos, hay cadáveres en su clóset como el salvamento a un gánster que se llama Bernard Tapie, un socialista curiosamente, aunque ella viene de la derecha francesa. Es abogada, no economista; trabajó para el bufete de abogados estadounidense Baker&Mckenzie.
Es una candidata idónea para los norteamericanos, lo vamos a ver con los rescates próximos. Se van a poner de acuerdo los miembros del G-20. Algo negociará Obama con Sarkozy. El presidente del Banco Mundial es estadounidense, el director del FMI es europeo, básicamente francés, pero, ¿qué estamos viendo al corte de caja?, que hay tres bloques: Cristine Lagarde que tiene muchos votos, no olvidemos que tiene el 32 por ciento la Unión Europea; Estados Unidos tiene el 16.7, si sumamos los dos, prácticamente son la mayoría.
Por otra parte, México está entregado a la administración norteamericana y esto viene a consecuencia porque el segundo candidato —que ya empujaron— es Agustín Carstens. El gobierna el Banco Central, estuvo en la Secretaría de Hacienda pero también fue vicedirector del FMI, es otro personaje que tiene atrapado Estados Unidos. Carstens es más pro estadounidense que mexicano y lo digo en el sentido real, no porque uno tenga pasaporte, sino por su aplicación de las políticas.
Todo lo que ha hecho Carstens ha beneficiado a Estados Unidos y a la Unión Europea, pero ha perjudicado a México y lo digo con mucha responsabilidad. No es el candidato de México, sino de Estados Unidos, con una máscara de latinoamericano para querer jalar los votos de la región porque no tiene incumbencia ni en Africa ni en Asia, puede ser desechable.
La administración estadounidense lo lanza, empuja su candidatura, pero lo van usar de carta de negociación con la francesa Lagarde; si les conviene dejan a Lagarde, que creo que sí y tiran al imponderable Carstens, es una carta de negociación.
¿Por qué?, porque salió un tercer bloque que es el bueno, el BRICS, pero no tiene un candidato mexicano, lo interesante es que el pasado 24 de mayo sacaron un comunicado donde hablan que la elección debe ser transparente. A este tercer bloque no le veo candidato todavía, se tendrían que poner de acuerdo a menos que negocie China con Estados Unidos. Aquí surgen dos situaciones, ¿cómo van a negociar los norteamericanos sus 16.7 por ciento de votos? O se van con Lagarde a un precio muy alto o se cargan con China y no sabemos con que negociación, porque detrás de esto está la guerra de las divisas.
Estados Unidos está en un naufragio y quieren salvar su dólar, no saben cómo, no es fácil, y ya vieron que Europa no quiere salvarlos porque también el viejo continente se está hundiendo, tiene el mismo problema. Hoy vemos que el que tiene el dinero es China tiene más de 3 millones de millones de dólares de reservas.
Ante esa situación hay que poner en tela de juicio lo ocurrido con Dominique Strauss, que va más allá del escándalo sexual, hablamos de la concatenación de eventos, de una guerra de divisas.
