El líder del cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo Guzmán”, vivió el año pasado y hasta marzo de 2011 en Argentina, al lado de su esposa y su hijastra, aseguró la agencia Noticias Argentinas.
Mientras se encontraba en ese país, “El Chapo” tendió una red para trasladar droga desde Argentina hacia Europa y los Estados Unidos y el organismo estadounidense antidrogas, DEA, estaba al tanto, según la agencia.
Dos días antes de que la DEA pidiera su captura internacional, “El Chapo” huyó a Europa, abordando un avión, como cualquier persona, en el aeropuerto de Ezeiza.
Noticias Argentinas indicó que se estima que el narcotraficante usó una identidad falsa, pero “sí hay registros de su esposa e hijastra saliendo de Argentina en marzo de este año”.
Mientras nadie se explica cómo la DEA no pudo detener a “El Chapo” en Argentina, apenas en abril, pasado, la consultoría estadounidense en seguridad global, Stratfor, en su reporte Mexican drug war 2011 (“La guerra mexicana de las drogas 2011”) pinta a este narcotraficante como aliado del gobierno de México “para someter a otras bandas más débiles”.
La prioridad del presidente Felipe Calderón, sostuvo Stratfor es “disminuir la violencia, no la eliminación de los cárteles”, y que su gobierno ha decidido que el mejor curso de acción en el rubro de inseguridad es librar una guerra de desgaste “en la cual el cártel de Sinaloa asuma la posición dominante en el país”.
Esto, indica Stratford, permitiría “imponer una reducción forzada de la violencia de los grupos criminales” y que la organización dirigida por “El Chapo” sea utilizada “para someter a las bandas más débiles”.
Según el reporte, “en tanto que las luchas internas y presiones externas que realizan las autoridades con sus operativos han debilitado a todos los cárteles, el de Sinaloa ha demostrado ser inmune a la crisis y está creciendo”.
La consultoría estadounidense dijo que en el primer trimestre de este año la “violencia generalizada sigue en aumento en México y “los cárteles de la droga luchan por el control de los puertos de entrada a Estados Unidos, así como por los lugares que se consideran estratégicos en el interior de México –como son cruces carreteros en zonas como Ciudad Victoria, San Luis Potosí, ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Durango, Torreón, Saltillo y Chihuahua, ya que algunos de estos puntos tienen rutas vitales que conectan al país de norte a sur a lo largo de las costas.
“Otros tienen un valor estratégico porque se localizan en las principales carreteras que sirven de rutas directas al interior de la nación desde diversos puntos de la costa del Pacífico hasta los puertos de entrada en la frontera de Texas”, y las rutas “están muy reñidas” en zonas fronterizas como Ciudad Juárez y Matamoros.
Respecto de los grupos criminales, Stratfor considera que el cártel del Golfo, “con la ayuda del de Sinaloa, ha rechazado ofensivas de Los Zetas en las ciudades de Matamoros y Reynosa, pero no ha mostrado la fuerza necesaria para sacar a sus ex aliados de Monterrey, capital de Nuevo León, a pesar de que Los Zetas han sufrido la pérdida de 11 de sus líderes de niveles medio y superior en esa plaza”.
Por lo que se refiere al cártel de Juárez, indica que ese grupo que dirige Vicente Carrillo Fuentes “está logrando mantener a raya a las fuerzas de Sinaloa en Juárez, pero ha perdido sus territorios periféricos en el estado de Chihuahua, así como su línea principal de suministro de medicamentos (precursores químicos) de la capital de la entidad”.
Además el “bloqueo efectivo de Sinaloa a Juárez ha comenzado a estrangular el flujo de ingresos”, y “otra banda criminal en descenso –una sombra de sí misma– es la de los hermanos Arellano Félix (también conocida como cártel de Tijuana)”, y estima que esta organización ahora está “subordinada a la de Sinaloa y paga por el derecho a acceder a los puertos de entrada de California”.
El reporte también alude a los grupos surgidos de la banda de los Beltrán Leyva, hoy conocidos como cárteles del Pacífico Sur (CPS) e Independiente de Acapulco (Cida), de los cuales refiere que “están luchando entre sí por el control del puerto guerrerense. Pero el CPS es el más exitoso de los dos, ya que su control territorial se extiende” del estado de Guerrero hacia el norte del país por el océano Pacífico hasta el estado de Sonora, aunque “esos corredores de contrabando con regularidad son disputados con Sinaloa”.
Para Stratfor, el cártel de La Familia Michoacana, o Los Caballeros Templarios –como ahora se le conoce–, depende de Guzmán Loera para “restablecer su infraestructura antigua y sus rutas de contrabando”.
En cambio, el cártel de Sinaloa es visto por la consultoría estadunidense como “el poder hegemónico regional en la mitad occidental de México”, y como el grupo que “está ampliando activamente su territorio”.
El informe refiere que el cártel de Sinaloa está apoyando al del Golfo en su lucha contra Los Zetas, y también está “estrangulando lentamente al de Juárez, llevando la batuta en Tijuana y lucha por la supremacía en Acapulco (…) en todos los casos, el de Sinaloa está ganando territorio”.
“En los próximos tres a seis meses, Stratfor espera que la banda de Sinaloa se convierta en la que controle Acapulco y Durango.
“Stratfor anticipa un nivel aún mayor de la violencia en Juárez como parte del estrangulamiento del cártel de Sinaloa a la organización de Vicente Carrillo, y esperamos ver un gran impulso de Los Zetas para recuperar el control de Reynosa, donde el cártel del Golfo perderá su dominio si el grupo de El Chapo envía combatientes de allí a luchar en otros lugares.
“Es muy probable que Los Zetas mantengan Monterrey en el corto plazo, ante la carencia de una ofensiva importante del gobierno o de un esfuerzo masivo por parte de los cárteles del Golfo y de Sinaloa”.
Ante la violencia que ejercen Los Zetas y la disputa de zonas con el cártel del Golfo, la consultoría considera que “es probable que veamos más operaciones no autorizadas, tales como la realizada por el Departamento de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y tiroteos en la zona de Falcon Lake”.
En tanto, “el de Sinaloa sigue siendo el mayor y más coherente de los cárteles mexicanos. Bajo la dirección de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, no ha dejado de hacer incursiones en territorios de otros grupos criminales, amigos y enemigos por igual. Esta expansión se ha visto en Durango, Guerrero (especialmente Acapulco, su puerto marítimo vital) y Michoacán, así como la ciudad de México. Debido a que se ha mantenido como una organización cohesionada y mantiene los ingresos muy diversificados –desde estupefacientes hasta aguacates–, éste es el grupo delictivo que se beneficiará más del caos en todo México”.
Respuesta de “El Chapo”
La apología de este narcotraficante a cargo de Stratfor, motivo una respuesta del supuesto narcotraficante en el blog El Chapo 2012 (http://www.elchapo2012.com/2011/04/nuevo-reporte-stratford.html):
“En este informe 2011Stratford sugiere veladamente que el Presidente Calderón me encubre para que con mi poder, yo sea el que acabe con los otros cárteles, por el momento no conviene a mis intereses aclarar esta situación. La famosa firma consultora estadounidense en temas de seguridad Stratford, en su último reporte me califica de inmune, genial y con la organización mas efectiva con avances constantes en México, el cártel menos afectado por el gobierno, con 10 años de éxitos continuos y que actualmente cuenta con relaciones en casi todo el mundo. Que conste que no lo digo yo, lo que si prometo es poner toda esta experiencia efectiva y llena de logros al servicio de mi patria cuando sea su Presidente. Para que tengan una idea de mis áreas de influencia ver “areas of cartel influences in México”. Por otro lado no niego que han estado a punto de atraparme, pero la gente me quiere mucho y siempre me han protegido”.

