Una mayor integración económica entre México y Estados Unidos, así como potenciar la competitividad de América del Norte, son los objetivos prioritarios del encuentro que sostendrán funcionarios del gabinete de ambos gobiernos, que lanzarán el Diálogo Económico de Alto Nivel, que tiene como meta inicial concretar acuerdos en materia de transporte, procedimientos aduanales e infraestructura en telecomunicaciones.

Como proceso paralelo a otros esfuerzos de integración como el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP), el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, sostendrá una reunión con el presidente Enrique Peña Nieto.

Por su parte el embajador de Estados Unidos en México, Anthony Wayne, en entrevista expuso así la importancia de la visita de la delegación estadounidense, ya que la meta de la reunión es adoptar un ambicioso plan de trabajo para convertir nuestras intenciones de una mayor integración económica en proyectos concretos, mismos con los que se da continuidad a los acuerdos adoptados en mayo pasado por los mandatarios Barack Obama y Enrique Peña Nieto.

Por su parte el embajador detalló que el enfoque del plan de trabajo es integrar y armonizar los sistemas de transporte entre ambos países y facilitar los procedimientos aduanales, para hacer más fácil que las empresas que se dedican al comercio legítimo transporten sus bienes de un país a otro.

Asimismo se enfocará en la estructura de telecomunicaciones, específicamente cómo bajar los costos e incrementar el acceso a una infraestructura de telecomunicaciones e Internet del Siglo XXI.

Con respecto al proyecto de transporte no quiso adelantar detalles del acuerdo, pero consideró que sin duda es viable que los camioneros estadounidenses puedan transitar en la zona fronteriza con México en condiciones de seguridad por las carreteras del país; aunque reconoció que los planes son ambiciosos y  no será fácil concretarlos, pero podrán marcar la diferencia para las empresas de ambos países.

Wayne admitió que están presentes temas incómodos como el espionaje y la liberación de Rafael Caro Quintero, pero destacó: “lo que es clave es que la relación entre México y Estados Unidos es tan importante y estratégica para ambos países.